"Durante muchas edades hubo brujas. La Biblia lo decía. La Biblia mandaba que no debía permitírseles vivir. Por lo tanto la Iglesia, después de hacer su trabajo pero de forma ociosa e indolente por 800 años, tomó sus cuerdas, tenazas y atizadores, y se puso a hacer su sagrado trabajo con ganas. Trabajó duramente día y noche durante nueve siglos y metió en prisión, torturó, colgó y quemó hordas y ejércitos de brujas, y lavó y limpió al mundo cristiano con su malvada sangre. Luego se descubrió que no existían las brujas, ni las había habido nunca. Uno no sabe si reírse o llorar.”
Van un manco, un cojo y un parapléjico al santuario de Lourdes, para ver si allí pueden curarles algo. Cuando llegan al manantial el manco decide meter el muñón en el agua, al rato saca el brazo y ve que tiene la mano completa.
- ¡Dios mío, gracias por este milagro, te rezaré todos los días!
El cojo se queda alucinado y decide meter él también la pierna; al cabo de un rato la saca y dice:
- ¡Dios mío! ¡Milagro, mi pie vuelve a estar en su sitio y con todos sus dedos! ¡Gracias!
Le toca el turno al parapléjico y dice:
- ¡Por favor, compañeros, métanme a mi entero en el agua, a ver si yo también me curo!
Sus amigos lo meten con todo y la silla de ruedas dentro del agua y un momento después lo sacan.
- ¿Qué pasa? ¿Cómo te sentís? ¡Intentá levantarte!
El inválido pretende pararse, pero tras varios intentos se rinde:
- No puedo, esto no sirve de nada.
Y le dicen sus amigos:
- ¿Cómo que no te sirvió de nada? ¡Mirá tu silla! Ruedas de aluminio, espejo retrovisor, frenos ABS y con motorcito!!!
Ernie Chambers, senador de los EE.UU. por el estado con nombre de cafetería de barrio (Nebraska), presentó el pasado 14 de septiembre una demanda contra Dios al que acusa de ser el responsable de los males que abaten al mundo. Ya era hora de que alguien se dejara de chorradas con demandas por lo de Gescartera o el caso Malaya y fuera directamente a por el jefe de todos los jefes, el mandamás, el que corta el bacalao, el capo celestial... Por cierto, el de la foto es el señor en cuestión... Ernie Chambers, no Morgan Freeman.
La demanda fue admitida a trámite por la Corte del distrito de Douglas, en Nebraska (parece que el cine ha dado a Michael suficientes ganancias como para no contentarse con un chalet en las Baleares... ¡un distrito el tio! ¡y con corte!), en una prueba más de que en Estados Unidos las demandas pueden prosperar pese a lo extravagante de su contenido. O mejor dicho, hasta que punto de gilipollez es capaz de llegar un juez americano. Porque a ver quién es el listo que le entrega en mano a Dios la notificación de demanda... ¿porque digo yo que no valdrá dársela a Benedicto equis-uve-palito no?. Seguro que hay que entregarla en mano y que firme en el libro de entrega. Y otra cosa, como Dios es padre, hijo y espíritu santo... ¿cómo leches firma una paloma en el libro de entrega? y eso si no se caga en él...
También cabe la posibilidad que Dios eche el culo fuera y diga que eso es cosa de Alá, de Buda o de Vishnú. Pero claro como el juez no tiene que moverse de su sillón para entregar nada...
Pero siendo fiel a la noticia, el mismo demandante reconoce que "el demandado es conocido por varios alias, títulos, nombres y designaciones" (lo que yo decía, ha echado el culo fuera...). Además, ha quedado clara la imposibilidad de contactar con él de forma alguna (ni invocándole en plan El Exorcista... y está también el tema de la palomita...). Y, por tanto, ante la imposibilidad de que Dios se presente en el proceso, se cita a los representantes de "varias religiones, denominaciones, y cultos que, de manera notoria, reconocen ser agentes del demandado y hablan en su representación", que al fin y al cabo son los que viven a cuerpo de rey aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid.
Al fallecer un ingeniero se reportó a las puertas del cielo. San Pedro vio su archivo y confundido expresó:
- Ah, eres un ingeniero! Estás en el lugar equivocado.
El ingeniero se fue a tocar la puerta del infierno, donde le dieron alojamiento. Poco tiempo pasó y el ingeniero cansado de padecer las miserias del infierno, se puso a construir mejoras.
Al cabo de unos días ya había implementado sistema de calidad ISO 9000, sistema de monitoreo de cenizas, aire acondicionado, inodoros con drenaje, escaleras eléctricas, equipos electrónicos, red de telecomunicaciones, Programas de mantenimiento predictivo y sistemas de control visual, obras que merecieron muy buena reputación al ingeniero.
Un día Dios le habló al diablo por teléfono y con tono de sospecha le dijo:
- Y qué Luci... cómo han estado por allá en el infierno?
El diablo le respondió con el mayor ímpetu:
- Estamos de maravilla viejo. Ya tenemos ISO 9000, sistema de monitoreo de cenizas, aire acondicionado, inodoros con drenaje, escaleras eléctricas, equipos electrónicos, red de telecomunicaciones, programas de mantenimiento predictivo y sistemas de control visual, mi dirección del mail es Satan@infierno.com, y no sé cuál pueda ser la siguiente sorpresa del ingenie...
- ¿Qué? ¿Tienes un ingeniero? ¡Eso es un error! ¡Nunca debió haber llegado ahí un ingeniero. Me lo mandas para acá de inmediato! Ni lo sueñes contestó el diablo. Ya me gustó tener un ingeniero en la organización, y me voy a quedar con él ¡eternamente!
Respondió Dios encolerizado:
- ¡Mándalo para acá.... o te demando!
El diablo con la visión nublada de tan tremenda carcajada que soltó, le contestó a Dios:
- Sí..., como nó, sólo por curiosidad.... ¿De dónde vas a sacar a un abogado?
Según el estudio Mantra, la oración no repercutía en la curación de enfermos... ¿Qué es la suerte?... según el diccionario es la circunstancia de ser, por mera casualidad, favorable o adverso a alguien o algo lo que ocurre o sucede. Para un científico la suerte incluye la aplicación de las leyes de la probabilidad. Que una manzana caiga sobre una persona que camine bajo un árbol no está en función de la suerte de dicha persona, sino que es el resultado de la unión de situaciones comprensibles (o explicables). Estadísticamente, cualquier persona que camine bajo el árbol tiene probabilidades de que le caiga la manzana.
En busca de la Suerte
Para la mayoría de las creencias espirituales y religiones, la suerte puede influirse mediante medios espirituales realizando ciertos rituales, como la oración o sacrificios, presagios y hechizos, o evitando ciertas situaciones, como actos tabú que influencian la forma en que la suerte les favorecerá en el futuro. En el estudio MANTRA realizado entre 750 pacientes, se instaba a miembros de diferentes religiones (budistas, budistas, judíos y musulmanes) al rezo por enfermos terminales ante una próxima operación a vida o muerte. Se comprobó que dicho no repercutía sobre el resultado de la operación.
Otros estudios han revelado que el cerebro se comunica con el sistema inmunológico, con el cardiovascular y con otros órganos importantes del cuerpo mediante la liberación de hormonas y otras sustancias de las células nerviosas, por lo que la forma en la que pensamos y actuamos hace que podamos alterar la forma de percibir las cosas y con ello modificarlas.
Un dicho popular dice: “el que la quiere (suerte) la persigue”, dicha afirmación puede provenir de la fábula del mago Merlín y el trébol de cuatro hojas. Fue corroborada con un estudio que se hizo en Harvard en 1953 para el cual se entrevistó a toda una serie de estudiantes que ya se licenciaban. Se les preguntaba cuántos de ellos tenían claro lo que querían hacer para ir en pos de su meta, de sus deseos. Sólo el 3% declaró que lo tenía claro frente al 97% restante, que aseguró que no lo había pensando, pero que ya lo iría viendo. Esa misma muestra de estudiantes fue de nuevo entrevistada veinte años después, en 1973, y se le pidió que enumerara todo lo que había podido acumular a escala patrimonial, de prosperidad y de negocios. Pues bien, ese 3% que había contestado que sabía lo que tenía que hacer o que, por lo menos, lo tenía claro y ya lo había decidido aglutinaba nada más y nada menos que el 98% del valor de todo el grupo: un 3% concentraba el 98% de la riqueza de todo ese grupo.
El hecho de “tocar madera” proviene del acto que los cristianos realizaban para conseguir protección frente a todo tipo de males, ya que la cruz de madera en la que fue crucificado Cristo poseía una especial simbología. El acto de “cruzar los dedos” tiene su origen desde muy antiguo, bajo la creencia de que con este gesto se tenía la convicción de que en la intersección de dos líneas o caminos quedaba atrapada la suerte y decidido el futuro, dependiendo de qué camino se tomara o de qué alternativa se eligiese. Más tarde esta conjura arraigó en el mundo cristiano, que vio en ello el símbolo de la cruz.
Uno de los objetos asociados a la fortuna es la “herradura”, ya que desde siempre el poseer un caballo implicaba una buena posición social al ser un lujoso y considerable desembolso. La creencia de que las “patas de conejo” traen buena suerte es una de las supersticiones más antiguas que sobreviven en la actualidad, remontándose a 600 a.C. Los conejos fueron un símbolo de fertilidad por su capacidad de reproducirse rápida y numerosamente. Además, se creía también que nacían con los ojos abiertos, por lo que se suponía que tenían poderes especiales contra el Mal de Ojo.
La crucifixión de Cristo entraña una gran simbología, por lo que el símbolo de la cruz aparece en numerosas supersticiones occidentales…
El “número 7” es usado con frecuencia en las Escrituras para indicar la calidad de completo. En algunas ocasiones se refiere a llevar a feliz término un trabajo. También puede hacer referencia a un proceso completo dispuesto por Dios o permitido por Él. Al completar su trabajo con respecto a la Tierra en seis días creativos y descansar en el séptimo, Jehová puso el modelo para todo lo que tenía que ver con el sábado: desde la semana de siete días hasta el año de Jubileo, que seguía a cada ciclo de siete veces siete años.
Mala Suerte
Las supersticiones relativas al espejo se cuentan entre las más citadas en todo el Occidente cristiano, quizás por su uso adivinatorio. La catoptromancia, es decir, el arte de adivinar por el espejo o en un cuenco lleno de agua, procede de Persia y, aunque tuvo un relativo éxito durante la antigua Grecia y la Edad Media, fue duramente perseguida por la Iglesia. La interpretación del vidente de la “rotura de un espejo”, por la caída de éste, era que la persona que sostenía el cuenco no tenía futuro, es decir, que no tardaría en morir, o que su futuro le reservaba unos acontecimientos tan catastróficos, que los dioses, amablemente, querían evitar a esa persona una visión capaz de trastornarla profundamente.
En el arte dramático, el vestir de amarillo es presagio de mala suerte, al morir vestido de este color el maestro Moliere en su última representación… Por el contrario “abrir el paraguas en el interior de un recinto cerrado” es relativamente reciente, puesto que los paraguas, como tales, no fueron introducidos en Europa hasta el siglo XVII. Su simbología procede, de los parasoles orientales, símbolos de la realeza que dimana de la divinidad. El abrir el paraguas en casa constituía una doble provocación: por un lado, a la dignidad de los dioses, se interpretaba como usurpar la condición divina por medio del uso del paraguas, y por otro, al libre curso del reino de la luz. Por ello, sólo se permitía en el exterior como símbolo de protección en sustitución del hogar.
Sin embargo el “martes 13” o el “viernes 13” en las culturas anglosajonas es el mayor de los augurios de mala suerte. La superstición por esta fecha es anterior al cristianismo, aunque el día martes se refiera al nombre del dios de la Guerra para los romanos, Marte, y el número 13 al haber trece comensales en la Última Cena, en la Cábala enumera a trece espíritus malignos, o en el Apocalipsis, su capítulo 13 corresponde al anticristo y a la bestia. Dicha superstición proviene de la mitología nórdica. Incluso el miedo a los martes-viernes 13 se llama friggatriscaidecafobia, siendo una forma especializada de triscaidecafobia, o fobia al número 13. En Francia nunca se le da a una casa el número trece en su dirección. En los EEUU, los edificios rascacielos y departamentos dan al piso que sigue al 12 el número 14.
Para los actores, la mala suerte viene representada por el “amarillo”, al parecer porque Molière, actor y autor teatral, murió vestido de amarillo durante su última representación teatral ("El enfermo imaginario", 1673). Sin embargo esta superstición tiene su origen en los tiempos de la Inquisición, cuando a muchos cómicos se les impuso el San Benito, una túnica amarilla de penitente con una cruz de San Andrés a la espalda con la que debían deambular por las calles expuestos al escarnio público.
La imagen del “gato negro” cruzándose en tu camino como augurio de mala suerte surgió en Europa durante la Edad Media, al ser éstos alimentados generalmente por ancianas pobres y solitarias, que posteriormente serían asociadas con la practica de la magia negra y brujería.
En España, un estudio confirmo que la suerte no dura indefinidamente. El 90% de los premiados en la lotería, tras 10 años, estaba arruinado, y, además, se encontraba enfrentado con sus familiares…
Según el estudio Mantra, la oración no repercutía en la curación de enfermos... ¿Qué es la suerte?... según el diccionario es la circunstancia de ser, por mera casualidad, favorable o adverso a alguien o algo lo que ocurre o sucede. Para un científico la suerte incluye la aplicación de las leyes de la probabilidad. Que una manzana caiga sobre una persona que camine bajo un árbol no está en función de la suerte de dicha persona, sino que es el resultado de la unión de situaciones comprensibles (o explicables). Estadísticamente, cualquier persona que camine bajo el árbol tiene probabilidades de que le caiga la manzana.
En busca de la Suerte
Para la mayoría de las creencias espirituales y religiones, la suerte puede influirse mediante medios espirituales realizando ciertos rituales, como la oración o sacrificios, presagios y hechizos, o evitando ciertas situaciones, como actos tabú que influencian la forma en que la suerte les favorecerá en el futuro. En el estudio MANTRA realizado entre 750 pacientes, se instaba a miembros de diferentes religiones (budistas, budistas, judíos y musulmanes) al rezo por enfermos terminales ante una próxima operación a vida o muerte. Se comprobó que dicho no repercutía sobre el resultado de la operación.
Otros estudios han revelado que el cerebro se comunica con el sistema inmunológico, con el cardiovascular y con otros órganos importantes del cuerpo mediante la liberación de hormonas y otras sustancias de las células nerviosas, por lo que la forma en la que pensamos y actuamos hace que podamos alterar la forma de percibir las cosas y con ello modificarlas.
Un dicho popular dice: “el que la quiere (suerte) la persigue”, dicha afirmación puede provenir de la fábula del mago Merlín y el trébol de cuatro hojas. Fue corroborada con un estudio que se hizo en Harvard en 1953 para el cual se entrevistó a toda una serie de estudiantes que ya se licenciaban. Se les preguntaba cuántos de ellos tenían claro lo que querían hacer para ir en pos de su meta, de sus deseos. Sólo el 3% declaró que lo tenía claro frente al 97% restante, que aseguró que no lo había pensando, pero que ya lo iría viendo. Esa misma muestra de estudiantes fue de nuevo entrevistada veinte años después, en 1973, y se le pidió que enumerara todo lo que había podido acumular a escala patrimonial, de prosperidad y de negocios. Pues bien, ese 3% que había contestado que sabía lo que tenía que hacer o que, por lo menos, lo tenía claro y ya lo había decidido aglutinaba nada más y nada menos que el 98% del valor de todo el grupo: un 3% concentraba el 98% de la riqueza de todo ese grupo.
El hecho de “tocar madera” proviene del acto que los cristianos realizaban para conseguir protección frente a todo tipo de males, ya que la cruz de madera en la que fue crucificado Cristo poseía una especial simbología. El acto de “cruzar los dedos” tiene su origen desde muy antiguo, bajo la creencia de que con este gesto se tenía la convicción de que en la intersección de dos líneas o caminos quedaba atrapada la suerte y decidido el futuro, dependiendo de qué camino se tomara o de qué alternativa se eligiese. Más tarde esta conjura arraigó en el mundo cristiano, que vio en ello el símbolo de la cruz.
Uno de los objetos asociados a la fortuna es la “herradura”, ya que desde siempre el poseer un caballo implicaba una buena posición social al ser un lujoso y considerable desembolso. La creencia de que las “patas de conejo” traen buena suerte es una de las supersticiones más antiguas que sobreviven en la actualidad, remontándose a 600 a.C. Los conejos fueron un símbolo de fertilidad por su capacidad de reproducirse rápida y numerosamente. Además, se creía también que nacían con los ojos abiertos, por lo que se suponía que tenían poderes especiales contra el Mal de Ojo.
La crucifixión de Cristo entraña una gran simbología, por lo que el símbolo de la cruz aparece en numerosas supersticiones occidentales…
El “número 7” es usado con frecuencia en las Escrituras para indicar la calidad de completo. En algunas ocasiones se refiere a llevar a feliz término un trabajo. También puede hacer referencia a un proceso completo dispuesto por Dios o permitido por Él. Al completar su trabajo con respecto a la Tierra en seis días creativos y descansar en el séptimo, Jehová puso el modelo para todo lo que tenía que ver con el sábado: desde la semana de siete días hasta el año de Jubileo, que seguía a cada ciclo de siete veces siete años.
Mala Suerte
Las supersticiones relativas al espejo se cuentan entre las más citadas en todo el Occidente cristiano, quizás por su uso adivinatorio. La catoptromancia, es decir, el arte de adivinar por el espejo o en un cuenco lleno de agua, procede de Persia y, aunque tuvo un relativo éxito durante la antigua Grecia y la Edad Media, fue duramente perseguida por la Iglesia. La interpretación del vidente de la “rotura de un espejo”, por la caída de éste, era que la persona que sostenía el cuenco no tenía futuro, es decir, que no tardaría en morir, o que su futuro le reservaba unos acontecimientos tan catastróficos, que los dioses, amablemente, querían evitar a esa persona una visión capaz de trastornarla profundamente.
En el arte dramático, el vestir de amarillo es presagio de mala suerte, al morir vestido de este color el maestro Moliere en su última representación… Por el contrario “abrir el paraguas en el interior de un recinto cerrado” es relativamente reciente, puesto que los paraguas, como tales, no fueron introducidos en Europa hasta el siglo XVII. Su simbología procede, de los parasoles orientales, símbolos de la realeza que dimana de la divinidad. El abrir el paraguas en casa constituía una doble provocación: por un lado, a la dignidad de los dioses, se interpretaba como usurpar la condición divina por medio del uso del paraguas, y por otro, al libre curso del reino de la luz. Por ello, sólo se permitía en el exterior como símbolo de protección en sustitución del hogar.
Sin embargo el “martes 13” o el “viernes 13” en las culturas anglosajonas es el mayor de los augurios de mala suerte. La superstición por esta fecha es anterior al cristianismo, aunque el día martes se refiera al nombre del dios de la Guerra para los romanos, Marte, y el número 13 al haber trece comensales en la Última Cena, en la Cábala enumera a trece espíritus malignos, o en el Apocalipsis, su capítulo 13 corresponde al anticristo y a la bestia. Dicha superstición proviene de la mitología nórdica. Incluso el miedo a los martes-viernes 13 se llama friggatriscaidecafobia, siendo una forma especializada de triscaidecafobia, o fobia al número 13. En Francia nunca se le da a una casa el número trece en su dirección. En los EEUU, los edificios rascacielos y departamentos dan al piso que sigue al 12 el número 14.
Para los actores, la mala suerte viene representada por el “amarillo”, al parecer porque Molière, actor y autor teatral, murió vestido de amarillo durante su última representación teatral ("El enfermo imaginario", 1673). Sin embargo esta superstición tiene su origen en los tiempos de la Inquisición, cuando a muchos cómicos se les impuso el San Benito, una túnica amarilla de penitente con una cruz de San Andrés a la espalda con la que debían deambular por las calles expuestos al escarnio público.
La imagen del “gato negro” cruzándose en tu camino como augurio de mala suerte surgió en Europa durante la Edad Media, al ser éstos alimentados generalmente por ancianas pobres y solitarias, que posteriormente serían asociadas con la practica de la magia negra y brujería.
En España, un estudio confirmo que la suerte no dura indefinidamente. El 90% de los premiados en la lotería, tras 10 años, estaba arruinado, y, además, se encontraba enfrentado con sus familiares…
La vida es demasiado corta para desgastarla, dicen, y una página de Internet llamada Reloj de la Muerte, plena de humor negro, nos dice exactamente lo breve que es.
Anunciándose como el "amistoso recordatorio de que la vida se nos va de las manos", deathclock.com permite introducir los datos de edad, género, peso y si fumas o no y luego "calcula" cuánto te queda de vida en un intento de aumentar la concienciación pública sobre la salud.
La página destaca que el reloj no hace un cálculo científico.
"No se trata de una web de seguros de vida ni de una oficina del censo. Esto es un juego, chicos. Ni más, ni menos", añadió.
En ella también se pueden ver obituarios de famosos que están vivos todavía. Uno de los más populares es el de la estrella del pop Britney Spears.
Actualmente han sido descubiertas imagenes de supuestas virgenes en paredes, árboles,pocillos, en pedazos de comida, en animales, etc...
Como todo tiene nombre y ha sido ya estudiado y definido, resulta que esa práctica no es otra cosa que una pareidolia, una "interpretación arbitraria de la mente humana producida al asociar un patrón o forma con una figura reconocible de una persona u objeto".
Sin embargo, no siempre esa interpretación es arbitraria e inocente y llega por los misteriosos e insondables caminos de la imaginación.
A veces, las formas o figuras descubiertas habían sido escondidas o disimuladas con algún propósito.
Tal es el caso de dibujos ocultos hallados en detalles de algunos cuadros o el diablo que formaban los cabellos de la Reina Elizabeth en los billetes de dos dólares de una emisión de 1954.
En todo el mundo no hay nadie como yo.
Soy dueño de mi cuerpo, mis pensamientos, mis ideas; me pertenecen las imágenes que ven mis ojos y tengo que saber escogerlas.
Poseo mis propias fantasías, mis sueños, esperanzas y miedos.
Dado que soy dueño de mí mismo, tengo que conocerme íntimamente.Hay aspectos de mí que me confunden, otros que desconozco.
Sin embargo. esté o no de acuerdo con todo lo que soy, esto es auténtico y representa el momento en el que vivo.
Me amo, me cultivo, me consiento y me felicito,para amarme, tengo que ser yo mismo, amarme con mis virtudes y mis defectos, mi pasado, mis éxitos y mis fracasos.
Descubro mis capacidades, mis valores, transformo mis defectos en cualídades, lucho por mejorar.
Para cultivarme, me señalo un plan de estudios, de lectura, de conocimientos que me ayuden a superar, de amigos que sean impulso y soporte de mi superación.
Me alejo de todo ser, hecho, o acto que pueda lesionarme.
Para consentirme me premio de pensamiento y obra porque estoy en el camino de la superación.
Me hago un regalo.Me miro al espejo y le hablo a ese amigo maravilloso y perfecto que siempre confía en mí.
Y me felicito porque, Bueno soy estupendo! Me amo!