Asesinos seriales
Asesinos seriales
El fenómeno de los asesinos en serie ha legado a olombia para quedarse. Es más, tenemos probablemente entre nosotros al peor asesino en serie de la historia de la humanidad, estaba operando a sus anchas en gran parte del pais. Pero hay muchos otros que de conocer sus historias, nos pondrían los pelos de punta. Seguramente por las calles del país, y dado el alto grado de impunidad que rebasa el 98%, pululan sicarios que tienen en su haber muchas vidas humanas.
Un vistazo a la historia nos demuestra que los asesinos seriales y los sicópatas, como el hombre que vendía tamalitos de carne humana en Michoacán, no es un fenómeno típico de finales del siglo veinte y principios del veintiuno, como mucha gente se imagina, sino que este data de tiempos muy remotos.
Calígula, emperador de Roma, no sólo ordenó la muerte de miles de personas, sino que en muchas ocasiones él era el encargado de pasarlos por armas y usaba una espada especialmente confeccionada que le permitía, de un tajo, cortarles el miembro del cuerpo que quisiera.
En la edad media se sabe de muchos aristócratas depravados como Gilles de Rais mejor conocido como Barba Azul o Elizabeth Bathory (la condesa de sangre) que saciaban sus instintos con la sangre de cientos de víctimas. Pero también se sabe de campesinos como Meter Stubbe que descuartizaba a sus víctimas con tal ferocidad que contribuyó a crear la leyenda del hombre lobo o el caníbal escocés Sawney Beane que desangraba a sus víctimas creando la leyenda de Drácula.
El primer asesino en serie de los tiempos modernos es sin lugar a dudas Jack el Destripador que asesinó a cinco inocentes peatones e innumerables prostitutas y creó gran conmoción en todo el mundo.
El contemporáneo de Jack el Destripador en los Estados Unidos, H.H. Holmes, confesó haber cometido 27 asesinatos y fue el primer asesino serial documentado en los Estados Unidos. Dos décadas después surgió en Nueva Orleáns un descuartizador que mataba a sus víctima con un hacha y aterró a esa ciudad durante dos años antes de ser atrapado.
Pero la gran ola de asesinos en serie en los Estados Unidos se desató tras la segunda guerra mundial y más prominentemente la guerra de Vietnam, donde aparentemente muchos soldados se dedicaron a matar impunemente a inocentes vietnamitas y organizar grandes masacres, que dejaron a muchos de elos marcados de por vida. Murria Glatman de California tomaba fotos de sus víctimas aterradas, momentos antes de asesinarlas, cuando ellas ya sabían que iban a morir. Martha Beck y Raymundo Fernández, los “asesinos de corazones solitarios” que asesinaban a las parejas que pillaban romanceando en sus autos.
En la década de los sesenta hubo tantos y tan crueles asesino seriales, que el sistema de justicia de los Estados Unidos decidió finalmente definir este fenómeno como una categoría del crimen y se comenzaron a desarrollar los estudios, las estadísticas y a estudiar los perfiles sicológicos que hoy permiten a los cuerpos de seguridad, identificar criminales con estas tendencias.
Otros casos muy conocidos fueron los de Albert De Salvo mejor conocido como el estrangulador de Boston, Charles Manson quién encabezaba una secta satánica y asesinó a Sharon Tate, la esposa de Roman Polanski en la legendaria noche de los cuchillos largos o el asesino del Zodiaco, que tras asesinar a 39 víctimas, desapareció y nunca se ha vuelto a saber nada de él.
Los casos más recientes son los de David Berkowitz, mejor conocido como El hijo de Sam en Nueva York, Ted Bundy que asesinó a 28 prostitutas en la Florida, Ed Kemper que violaba, asesinaba y descuartizaba a sus víctimas que fueron todas jóvenes y bellas colegialas y finalmente Jeffrey Dahmer, que además de asesinar y descuartizar a sus víctimas se las comía. Este hombre fue quién inspiró a Jonathan Demme a hacer la película “el silencio de los inocentes” y sus secuelas de Hanibal.
En todo el mundo se da este fenómeno con frecuencia. En Colombia, Luis Alfredo Garavito mejor conocido como “El monstruo de Génova” cumple una sentencia de 835 años en prisión por haber confesado 189 asesinatos.
En Ecuador Pedro López Monsalve quién asesinó a unos 60 niños y niñas y es sospechoso de hasta 300 muertes, Andrei Chikatilo, el “carnicero de Rostov” en Rusia, doctor en filosofía que fue ejecutado en 1994 acusado de docenas de asesinatos y Thierry Paulin, el “asesino de ancianas” que mató a 21 viejitas en Paris.
La obsesión por este tema se puede apreciar en la cantidad de libros y películas que han surgido sobre el tema.
Escritores como James Patterson, creador del personaje Alex Cross, detective especializado en asesinatos seriales, es quién más libros vende en los Estados Unidos, por encima de Stephen King o películas como “el silencio de los inocentes”, “Hanibal”, “Copycat”, “natural born killers” por solo mencionar algunos ejemplos.
Pero como decía al principio, en Colombia no nos quedamos atrás en materia de asesinatos en serie y ahí está el caso del "Monstruo de Genova" para comprobarlo.
En esta materia, como en muchas otras, nuestros cuerpos de seguridad están muy atrasados y nuestras leyes también.
Por ejemplo, un asesino serial no puede obtener más de 50 años de prisión pues en Colombia no existe la pena de muerte ni la cadena perpetua y las penas no se suman, sino se sintetizan en un solo crimen, significa que es lo mismo matar 100 o 1, asi de laxa es la ley, dando un mensaje muy negativo al resto de la sociedad, fuera de darles rebaja por confesion, estudio, trabajo y buen comportamiento, simplemente se aplica la más elevada, y luego por argucias y triquiñuelas legales se les rebaja haste en 2/3 partes, eso es sinonimo de IMPUNIDAD en todo el sentido de la palabra, porque un demente asi ni con mil años de carcel es capaz de pagar todo el daño que hizo a criaturas indefensas llenando sus familias de Dolor e indignacion, con sus actos macabros, y ahora proclaman que se reformò y que hasta quiere crear una iglesia evangelica(me imagino que con el fin de tener mas victimas y sangre fresca a la mano), !No Hay derecho!
Por lo tanto, es necesario que nuestros legisladores y autoridades comiencen desde ya a pensar y ejecutar una estrategia en ese sentido.
Quizá aplicar en estos casos la pena de muerte o la cadena perpetua, preparar cuerpos especiales dentro de las policías que estudien e investiguen este fenómeno y utilicen la ciencia criminalística para tratar de atrapar a muchos que hoy, como sucede en el caso de Luis Alfredo Garavito, están amenazando de nuevo a la sociedad con la noticia que quedarà libre.
No esperemos que el destino nos alcance también en este delicado tema, porque casos como el de este sicopata en o el de las muertes en otro sitios y por otros dementes, se van a multiplicar y más vale que nos agarre preparados y no confesados, como en todo el resto de los problemas que agobian a Colombia.

alli dijo
Nada mas tengo una duda porque mencionas que el monstruo de Colombia purga una condena de 835 años y despues dices que en Colombia la ley no puede dar más de 50 años de prisión, porque los crimenes no son acumulables.
24 Abril 2006 | 07:12 PM