Drogas, Usos y consecuencias en la Mente y el Cuerpo
Ahora les ofrezco un documento muy completo sobre las Drogas, pienso que la falta de informaciòn y la ignorancia de los Pobres pusilànimes y con poca autoestima que las usan o consumen, es la causa para que caigan en la Abyeccìon y degeneramiento mental, corporal y social màs atroz, la verdad siento làstima por esta especie de Zombies, ya que son muertos-vivos, y cada dìa vemos que en lugar de disminuir este desgraciado fenomeno aumenta sin control de los Gobiernos, que no tienen polìticas para educar al gente y mostrarles las nefastas consecuencias en el cuerpo humano, en mi criterio pienso que el cuerpo humano es como un templo y como tal hay que respetarlo, hay que quererse para no caer en esta cloaca de pestilencia de las drogas,lean y juzguen:
Las drogas son definidas por la OMS (Organización Mundial de la Salud) como: "Toda sustancia que, introducida en el organismo puede modificar una o más funciones de éste, capaz de generar dependencia caracterizada por modificaciones del comportamiento y por otras reacciones que comprenden siempre la pulsión a tomar la sustancia, de un modo continuado o periódico, a fin de obtener sus efectos y, a veces de evitar el malestar de su falta". En general, las drogas se empiezan consumiendo por sentirse aceptado en un grupo social y por la sensación de placer que producen al principio aunque, posteriormente la dependencia de ellas puede desembocar en que el individuo prácticamente sólo viva para conseguir su siguiente dosis, además de enfermedades graves, irreversibles y/o mortales. El tema es muy complejo influyendo en cada individuo factores tan dispares como el ambiente social, su constitución física y psíquica, nivel económico... A continuación, se exponen una serie de términos importantes que sirven para dar la clasificación general de las drogas que se expone posteriormente:
Dependencia psíquica: Después de un determinado tiempo consumiendo drogas el individuo se suele acostumbrar a sus efectos de bienestar, de forma que el fin de su consumo es más evitar el malestar que provoca su falta de consumo que conseguir el bienestar que provoca en sí. En ese momento el individuo consume para estar "normal", ya que si no consume se encuentra "apático" y "descontrolado". En ese momento, se puede hablar de que existe una dependencia psíquica.
Dependencia física: En muchos casos el organismo físico del toxicómano se adapta a la droga, de tal forma que si se elimina su consumo aparecen unos síntomas muy desagradables, conocidos con el nombre de "Síndrome de abstinencia". La intensidad de esos síntomas variará en función de la cantidad de concentración de droga que se estuviera consumiendo y tiende a disminuir con el tiempo hasta que el organismo se adapte a funcionar como lo hacía con anterioridad a esa dependencia física. El síndrome de abstinencia puede ser tan grave como para provocar la muerte del individuo.
Tolerancia: De toda sustancia que penetra en nuestro organismo se intenta obtener lo aprovechable y desechar lo que no lo es. Este mecanismo recibe el nombre de metabolización. Al introducir regularmente una nueva sustancia (droga), el organismo se habitúa a ella de forma que es capaz de metabolizarla más rápidamente, de forma que permanece activa por menos tiempo y para mantener el mismo efecto que al principio, hay que aumentar la dosis o la frecuencia del consumo. A este fenómeno se le denomina tolerancia a una droga y progresivamente se pueden llegar a tomar cantidades de droga que serían letales para una persona no habituada.
Según los anteriores conceptos, podemos dar la siguiente clasificación general de las drogas dependiendo de los efectos que producen:
Dependencia psíquica, física y tolerancia: Alcohol, barbitúricos, opiáceos naturales (morfina), sintéticos (metadona), semisintéticos (heroína) y algunos inhalables, así como la cocaína consumida de forma intravenosa.
Dependencia psíquica y tolerancia, pero no dependencia física: Anfetaminas, alucinógenos, tranquilizantes, xantinas (cafeína, teofilina), y el tabaco (aunque algunos trabajos parecen demostrar la existencia de cierta dependencia física).
Dependencia psíquica, pero no dependencia física ni tolerancia: Cannabis (hachís, marihuana) y la cocaína consumida de forma inhalada.
La variedad de drogas existentes es amplísima, ampliándose con el tiempo, sobretodo con drogas sintéticas, generadas en laboratorio. Sustancias que puedan provocar estados de conciencia anómalos hay muchísimas, como por ejemplo el oler pegamento, acetona, gasolina o quitamanchas, y algunas son muy peligrosas y producen daños irreversibles. A continuación se da una visión general de esta variedad, sin ánimo de dar una clasificación exhaustiva:
(Nuestro agradecimiento a Constantino Rodas por su labor informativa y al Dr. J.A. Vallejo-Nágera por su libro "Introducción a la Psiquiatría", 1981).
Alcohol: Quizás la droga más antigua y, sin duda, la más extendida. Su consumo y efectos son mencionados por la Biblia, cuando describe a Noé embriagado y a su hijo Cam burlándose de él. El alcohol ha sido sin duda la droga por excelencia de los pueblos mediterráneos, haciéndola tan común en todo tipo de situaciones que se suele olvidar su peligrosidad a grandes dosis.
Tipos de bebidas alcohólicas:
Fermentadas: Proceden de un fruto o grano, y por acción de levaduras microscópicas, sufren un proceso de fermentación: Vino, cerveza, sidra, cava...
Destiladas: Se obtienen destilando una bebida fermentada, es decir, eliminando por el calor, parte del agua que contiene. Una bebida destilada tiene mayor graduación (más alcohol en %Vol), que una bebida fermentada: Güisqui, licores...
Efectos: Es un depresor del Sistema Nervioso Central (S.N.C.). En pequeñas dosis tiene efecto estimulante e inhibitorio, sensación de bienestar, alegría y optimismo ante los problemas de la vida. Los síntomas dependen de la cantidad ingerida, y de la capacidad de asimilación por el cuerpo humano (del peso...), así como de la tolerancia a esa droga. Los síntomas pueden variar desde mínimas alteraciones de la conducta hasta el coma y muerte por intoxicación etílica. A dosis mayores, se presentan también los siguientes síntomas: Alteración de la visión y de la percepción, lenguaje farfullante, trastornos de la coordinación, confusión mental y desorientación, reducción de la capacidad autocrítica, cambios absurdos del estado de humor y emotividad (depresión, euforia...), afectación de la memoria, empobrecimiento de las funciones del pensamiento, gastritis, calambres musculares y hormigueo en las extremidades. En una intoxicación crónica el órgano más afectado es el hígado (cirrosis hepática), por ser éste el encargado de la metabolización. del alcohol. El S.N.C. también puede quedar afectado de forma irreversible con los síntomas descritos, junto con enfermedades mentales irreversibles y disminución de la capacidad intelectual. El alcohol es un epileptógeno, esto es, favorece la aparición de ataques epilépticos, por lo que los epilépticos no pueden probar el alcohol.
Delírium trémens: Es la complicación más grave del alcoholismo. Ocurre en alcohólicos con más de 10 años de enfermedad y con insuficiencia hepática. Comienza con insomnio, inquietud, angustia, temblor, incoordinación motora y con las pesadillas típicas que son cada vez más vivas, llegando a confundir los contenidos oníricos con la realidad. Poco a poco esos síntomas se agravan llegando a tener ilusiones y alucinaciones, que suelen ser de carácter zoópsico (multitud de animales) y micrópsico (ver animales y personas diminutas, "liliputienses"). Dependiendo de esas alucinaciones el enfermo puede mostrarse aterrado o tranquilamente ocupado con sus alucinaciones. Son enfermos muy sugestionables (basta darle un folio en blanco y decirle que lea esa carta para que comience a hacerlo: "Muy señor mío...").
Deshabituación: Debido a la fuerte dependencia física, debe hacerse bajo control médico. En fases terminales el hígado puede estar tan dañado que bajas dosis de alcohol producen grandes efectos. Los enfermos pueden ser tratados, siempre bajo control médico, con apomorfina o disulfuro de tetraetiltiuram (disulfiram), que no tienen prácticamente efecto, hasta que prueban el alcohol con el que aparecen efectos muy negativos: vómitos, malestar, taquicardia...
Tabaco: Planta originaria de América, era utilizada por los indios amazónicos. Su consumo ha pasado de estar hasta prohibido en algunos países (por la inquisición española, por ejemplo), hasta ser una droga muy aceptada por la sociedad, a pesar de provocar miles de muertos al año. Su consumo fumado es la forma más extendida.
Tipos: Básicamente hay dos tipos, cuya diferencia fundamental es el sabor: rubio y negro. Actualmente también se comercializa en versiones bajas en nicotina y alquitrán, que suelen producir grandes beneficios a las industrias tabaqueras pues al tener menos nicotina el fumador aumenta su consumo.
Efectos: La nicotina actúa sobre el S.N.C., causante de la dependencia psíquica. La nicotina pura es un veneno muy potente que en pequeñas dosis es letal. Otros síntomas son los efectos vasoconstrictores en órganos como el corazón, las arterias coronarias y los vasos de la placenta de una mujer embarazada, lo cual afecta al desarrollo del feto y produce niños que nacen con peso y talla inferiores a lo normal. El monóxido de carbono bloquea la hemoglobina, responsable de la respiración celular. Todo eso, unido a otros elementos cancerígenos presentes en el humo del tabaco, hacen que a medio plazo aparecen enfermedades coronarias y cáncer (de pulmón y garganta principalmente), entre otras enfermedades típicas. Además, el humo resultante de tal consumo también afecta a las personas que lo respiren sin consumirlo directamente, las cuales se han llegado a llamar "fumadores pasivos".
Deshabituación: Su dependencia psicológica va asociada principalmente al ritual del acto de fumar. La tolerancia desarrollada hace que se tienda a fumar más cada vez. En casos graves, el síndrome de abstinencia se presenta sólo unos pocos días y se basa en intranquilidad, falta de concentración, alteraciones de apetito y de carácter orgánico como secreciones, estreñimiento, hipotensión, mareos, crisis del mal humor, problemas de relación por falta de control, depresión, aumento de peso... Tras varios días con tales síntomas, desaparecen y sólo queda deshabituarse de la costumbre de fumar, sobretodo en determinadas situaciones.
El opio y sus derivados: El opio se extrae de las cápsulas de adormidera (Papaver Somniferum). Junto con sus alcaloides (morfina, codeína, eucodal) y sus derivados sintéticos, han formado parte de las drogas más empleadas históricamente, sus efectos y sus peligros eran conocidos desde antiguo. Su uso como droga se extendió por Europa a finales del siglo XVIII, creciendo rápidamente por muchos países (China especialmente). Organizaciones mafiosas, adivinaron la fuente de ingresos que suponía él trafico de heroína, y algunas circunstancias sociales como la guerra de Vietnam y su honda repercusión sobre la juventud, favorecieron que el consumo de heroína se extendiera rápidamente entre los jóvenes.
Efectos: Son depresores del S.N.C. Los componentes activos del opio son aproximadamente 25, de los cuales sólo 4 se usan en medicina: Morfina, Codeína, Papaverina y Noscarina. Los opiáceos, en general, producen dependencia psíquica, tolerancia y una rápida e intensa dependencia física causante de un síndrome de abstinencia intenso cuando se interrumpe bruscamente el consumo, que se manifiesta con bostezos, lagrimeo sudación, temblores, dolores musculares, insomnio... Aunque los opiáceos son sustancias químicas casi inocuas a nivel físico, esta rápida e intensa adicción hace que la droga sea el centro de la vida del toxicómano, centrando su vida y acciones en conseguir la siguiente dosis. Si, además, el consumo se produce en condiciones de escasa higiene y por vía intravenosa, es fácil contagiarse enfermedades infeccionsas unos a otros, como hepatitis, endocarditis y S.I.D.A., entre otras. No es raro que el consumidor no hierva las jeringuillas y las use repetidamente, incluso a través de la ropa o con agujas rotas, que producen abscesos (acumulación de pus).
Sobredosis: La sobredosis o intoxicación aguda por opiáceos es la causa de muerte más frecuente entre los adictos, debida, principalmente a que el toxicómano desconoce la cantidad exacta de droga pura que consume, debido a la adulteración que hacen los traficantes. También se produce esta grave intoxicación tras períodos más o menos largos de abstinencia en los que el individuo disminuye su tolerancia a determinada dosis y por envenenamiendo debido a las sustancias utilizadas en la adulteración.
Deshabituación: Puede ser costosa y, en general, larga, pero posible. Es muy importante que el individuo esté concienciado a querer abandonar el consumo. Hay distintas curas, pero quizás la más extendida se basa en administrar al enfermo una dosis de droga sustituta por vía oral (generalmente metadona) y tras un período de adaptación se empieza a reducir la dosis. Todo acompañado de frecuentes exámenes médicos y psicológicos. La metadona requiere tomar una dosis diaria (aunque sus efectos duran más de 2 días), por lo que se depende demasiado de ella y, por ello, se está continuamente ensayando con otras drogas que tengan una mayor duración.
Su consumo suele ser inyectado y el hecho de pincharse llega a constituir una fuente de placer, queriendo el individuo pincharse aunque no sea con la droga (picromania). Los Tipos de opiáceos son muchos, entre los que están los siguientes:
Morfina: Aislada en 1906 por Setürner. Debido a sus potentes propiedades analgésicas pronto empezó a utilizarse entre los heridos de las guerras franco-prusianas y de secesión, lo que trajo como consecuencia los primeros casos de morfinomanía, a pesar de lo cual el uso de la morfina se extendió también entre la población civil. La morfina es el principal alcaloide del opio, su contenido puede variar entre el 8 y el 18 %, según la región donde se cultive la planta. La morfina es un polvo cristalino de color entre blanco y marrón, muy suave al tacto, de olor ligeramente ácido y sabor amargo.
Formas de consumo: Oral o inyectada, generalmente de forma intravenosa, aunque también subcutáneamente.
Efectos: Poder depresor sobre los centros nerviosos, de la respiración y de la tos. No se emplea mucho por los drogodependientes debido a sus indeseables efectos secundarios. Crea gran dependencia psíquica y física y desarrolla rápida tolerancia. No provoca un deterioro intenso de las facultades intelectuales, ni siquiera tras años de toxicomanía, pero el enfermo sólo las usa para proporcionarse la droga.
Síntomas de sus consumidores: Náuseas, letárgia, euforia, pupilas contraidas, marcas y abcesos en los lugares inyectados.
Síndrome de abstinencia: Se manifiesta desasosiego, sudación, dilatación pupilar (midriasis), dolores, contracciones musculares, vómitos, diarreas, insomnio, elevación de la presión arterial y perdida acusada de peso.
Nombres vulgares: Morfo, mor, Sta. Enma, Casa Blanca.
Heroína (diacetilmorfína): Descubierta en 1874 por Dreser cuando investigaba la obtención de un derivado opiáceo con las propiedades analgésicas de la morfina, pero que careciese de la acción adictiva. Con los primeros ensayos del producto se creyó haberlo conseguido, pero pronto empezaron a aparecer los primeros problemas y se vio que la heroína era un producto mucho más adictivo que la morfina. Es un polvo cristalino blanco, inodoro, muy fino, pero su aspecto puede variar dependiendo de los procesos de purificación.
Tipos de heroína según su grado de pureza y origen son tres: Heroína nº 2 (o heroína base o Tsao-ta, procedente del sudeste asiático, de color que va del gris claro al gris o pardo oscuro, amarillento o rosado, con textura más o menos pulverilenta o granulada), Heroína nº 3 (o Brown Sugar, es de aspecto terroso y color marrón, sobre todo si procede del sudeste asiático y aparece mezclada con otras sustancias como Cafeína, Estricnina, Azucares... Su contenido en heroína oscila entre un 25 y un 50%) y Heroína nº 4 (o Tailandesa, es la que tiene el porcentaje más elevado en principio activo, superando muchas veces el 90% de riqueza en origen, siendo un polvo fino de color blanco, amarillento o crema).
Adulterantes: Los adulterantes más utilizados para "cortar" heroína son glucosa, lactosa, cafeína, leche en polvo, cacao, bicarbonato, procaína, anfetamina, estricnina...
Formas de consumo: Ingerida en forma de comprimidos, aspirada por la nariz, fumada (países orientales fundamentalmente) y sobretodo inyectada (intravenosa o subcutánea).
Efectos: Iguales que la morfina pero más graves, depresor del S.N.C., elimina la sensación de dolor y la percepción. Causa mayor dependencia física y psíquica que la morfina.
Síndrome de abstinencia: Los síntomas del "mono" aparecen entre las 8 y 15 horas después de la administración de la última dosis, y también por la administración de un antagonista, apareciendo lagrimeo, rinorrea (secreción nasal), bostezos y sudaciones. Sobre las 24 horas, aparece "Carne de Gallina" (los heroinomános lo llaman pavo frío), midriasis (dilatación de las pupilas), agitación, temblores, contracciones musculares, ramalazos de calor y frío, dolores en músculos y huesos y anorexia (disminución o perdida de apetito). Entre las 25 y las 50 horas se intensifican todos los síntomas anteriores apareciendo, además, insomnio, náuseas, taquicardia, taquipnea, hipertensión... que suelen desembocar en vómitos, diarrea y deshidratación que a veces pueden originar colapso y muerte.
Nombres vulgares: Reina, caballo, nieve, poderosa, dama blanca, hero y jinete del Apocalipsis.
Codeína: Es otro alcaloide del opio, como la morfina. Puede presentarse bien en forma de cristales inodoros e incoloros, o bien como un polvo cristalino blanco.
Formas de consumo: En forma de comprimidos, jarabe para aliviar la tos o por vía inyectada.
Efectos: Es un calmante similar a la morfina, pero mucho menos potente y con pequeños efectos sedantes. La codeína es útil para aliviar dolores moderados y tiene mucho menor riesgo que la morfina de provocar dependencia o efectos tóxicos. Si se instaura la adicción, mediante el uso prolongado de altas dosis, el síndrome de abstinencia resultante es menos severo. Los efectos secundarios de la codeína pueden ser: estreñimiento, náuseas, vómitos, vértigo y somnolencia. Las dosis elevadas pueden producir inquietud y excitación. En los niños puede provocar convulsiones.
Metadona: Descubierta por científicos alemanes durante la II Guerra Mundial (1939-1945), es un estupefaciente sintético con los que se ha tratado de eliminar los riesgos tóxicos de la morfina y la heroína. Los heroinómanos, suelen acudir a ella, obteniéndola ilícitamente cuando no disponen de heroína, pues está comercializada con el nombre de "metasedin" pudiendo presentarse en tabletas blancas y líquido con sabor amargo. Esta sustancia está siendo utilizada para deshabituar a toxicómanos, ya que, parece ser, que sus efectos son menores.
Formas de consumo: Generalmente se hace por vía oral en forma de comprimidos.
Efectos: Crea dependencia física y puede mantener las toxicomanias.
Nombres vulgares: Meta, muñeca, chiste o jungo.
Petidina o Meperidina: Es un analgésico empleado en medicina en lugar de la morfina, principalmente para reducir los dolores de parto, así como antes y después de las operaciones quirúrgicas. Sus efectos son similares a los de la heroína, pero no son tan potentes ni tan prolongados. La petidina funciona como anestésico local o como sedante suave. No es un hipnótico fuerte y, por lo tanto, es menos efectivo que la morfina cuando una persona tiene un dolor continuo que le impide dormir. La administración continuada de esta sustancia puede llevar a una dependencia similar a la de la morfina. Sos efectos no duran tanto como los de la morfina por lo que el síndrome de abstinencia se manifiesta más rápidamente. Sus efectos secundarios son náuseas, vómitos, palpitaciones, vértigos, dolores de cabeza, debilidad y estreñimiento. Una sobredosis puede causar temblores, movimientos musculares involuntarios, pupilas dilatadas y convulsiones, a veces seguidas de depresión respiratoria y coma. Es el único opiáceo que dilata las pupilas en vez de contraerlas "en cabeza de alfiler".
Pentazocina: Es un analgésico agonista-antagonista que se emplea para tratar dolores moderadamente intensos. Se usa como sustituto de los analgésicos agonistas puros, cuando se desea disminuir el riesgo de dependencia, dado que proporciona una relativa seguridad ya que si se eleva la dosis comienzan a aparecer efectos psicológicos desagradables (disforia, alucinaciones). Pero esta misma propiedad limita su utilidad terapéutica.
Fentanilo: Es un opiáceo sintético emparentado con las fenilpiperidinas. Como analgésico se estima 80 veces más potente que la morfina. Se usa solamente para anestesia a nivel hospitalario, pudiendo ocasionar una dosis excesiva depresión respiratoria y una rigidez muscular suficiente como para imposibilitar la ventilación a través de la mascarilla. El fentanilo puede producir tanto dependencia física como psíquica.
Dihidrocodeína: Se emplea en medicina para aliviar los dolores menos severos y para suprimir la tos. Los efectos de la dependencia y la sobredosis son similares a los de la morfina aunque los efectos secundarios son normalmente menos serios.
Buprenorfina: Se emplea en medicina para aliviar los dolores que van de moderados a severos. Sus efectos duran más que los de la morfina y es un analgésico efectivo durante un período de 8 a 12 horas. Con bajo potencial de dependencia, sus efectos secundarios son similares a los de la morfina pero menos severos. El uso de esta droga puede inducir un síndrome de abstinencia en aquellos individuos con dependencia a otros opiáceos, o aliviarlo si ya está instaurado ese síndrome. Se hace un uso muy habitual ante la ausencia de heroína, por lo que es un elemento común en el mercado negro. También se utiliza en desintoxicación, por los propios toxicómanos y por profesionales médicos. El método de administración empleado consiste en machacar los comprimidos, disolviéndolos e inyectando el resultado.
Destropropoxifeno: En su forma base, el dextropropoxifeno es un polvo blanco o ligeramente amarillo con un sabor amargo. En medicina se emplea como un analgésico suave, con propiedades similares a la codeína. El uso continuo de altas dosis puede conducir a una dependencia similar a la producida por la morfina. Con la sobredosis pueden aparecer convulsiones, especialmente cuando el dextropropoxifeno se combina con un estimulante o droga similar.
Existen multitud de drogas no opiáceas, generalmente generadas por la industria farmacéutica y que son utilizadas por muchas personas sin control médico, produciendo, a veces, graves trastornos. Las más utilizadas han sido los barbitúricos, aunque actualmente su uso esta siendo sustituido por las Benzodiacepinas que hoy en día tienen elevados índices de consumo. Veamos algunas de ellas:
Barbitúricos: Son productos sintéticos que derivan del ácido barbitúrico obtenido por Bayer en 1863. Su uso médico data de principios del siglo XX.
Tipos: Se han comercializado barbitúricos de distinta duración (ultracorta, corta, intermedia, prolongada).
Efectos: Dependen del tipo de barbitúrico y la dosis, variando sus efectos entre los efectos somníferos, hipnóticos, sedantes y anestésicos. Pueden provocar la muerte por parálisis del sistema respiratorio. Producen tolerancia variable, y dependencia psíquica y física que puede ser tan fuerte como para provocar la muerte si se suspende bruscamente el consumo, sin control médico. A la larga pueden producir estados alucinatorios delirantes, con obnubilación y reducción irreversible de la capacidad intelectual.
Tranquilizantes (ansiolíticos): Son calmantes psíquicos que producen cierta sedación y alivian la ansiedad, la tensión nerviosa y el insomnio. También producen relajación muscular. Esto hace que no se deban administrar a personas que vayan a realizar actividades peligrosas (conducir...) y nunca tomarlas junto con bebidas alcohólicas. Los mas utilizados son las benzodiazepinas, que son poco tóxicas pero que su consumo regular puede producir somnolencia, cefaleas, mareos, alteraciones de la memoria y deterioro de la función sexual a dosis elevadas. Las benzodiazepinas más utilizadas son las siguientes, las cuales tienen distintos nombres comerciales: Lorazepán, Oxazepán, Clordiazepóxido, Diazepán, Alprazolam, Bromacepam y Clorazepato.
Estimulantes (psicoestimulantes): Son sustancias psicoactivas que aceleran el funcionamiento del S.N.C. proporcionando casi al instante una sensación de energía y fuerza, incluso cuando el consumidor se siente cansado y desganado. Hay muchos estimulantes suaves y socialmente aceptados que no se consideran como drogas. Las bebidas como el té, el café y otras bebidas comerciales contienen cafeína el estimulante mas extendido de occidente. Los estimulantes sintéticos, como las anfetaminas y la cocaína, se fabrican tanto legal como ilegalmente, son mucho más potentes que la cafeína y se abusa de ellas con cierta amplitud. Los estimulantes producen euforia, excitación y aumento de la actividad, ayudan al consumidor a mantenerse despierto y pasar largos periodos de tiempo sin dormir. Pero con uso regular el organismo desarrolla la tolerancia natural, y aún cuando hasta hace pocos años no se consideraba que generara dependencia física, siempre se ha reconocido que puede producir una dependencia psíquica con gran facilidad. Hoy en día se admite la capacidad de la cocaína de generar dependencia física.
Anfetaminas: Son los fármacos estimulantes del S.N.C. más utilizados, disminuyendo la fatiga, el sueño y el hambre, y permitiendo aumentar la actividad psíquica y física consiguiendo un aumento temporal de la capacidad de concentración. Por sus propiedades se ha abusado su uso por determinados colectivos (estudiantes, ejecutivos, conductores profesionales...). Pasado el efecto aparece cansancio y depresión, ya que las energías extras que prestan estos estimulantes se obtienen a costa de las reservas del organismo. Su consumo abusivo puede provocar inquietud, irritabilidad, temblores, insomnio, confusión mental, alucinaciones y hasta la muerte. Estas sustancias producen tolerancia y dependencia psicológica pero no física. Es por ello por lo que, cuando se suprimen bruscamente la sintomatologia que aparece en el paciente es de tipo psíquico, fundamentalmente depresivo, por el cese brusco de la estimulación. Se han descrito cuadros de psicosis paranoide en consumidores crónicos de altas dosis de anfetaminas.
Speed (sulfato de anfetamina): Es una de las llamadas "drogas de diseño", las cuales son sustancias sintetizadas en laboratorios clandestinos a partir de fármacos u otras drogas, con el objetivo de encontrar sustancias no controladas por la ley y que produzcan los efectos deseados. Para esa investigación, los laboratorios no dudan en "probar" con la población, generalmente jóvenes que las consume por su bajo precio y su desinformación. El speed en particular es un polvo blanco de olor parecido al vinagre y sabor amargo con aplicaciones legales en medicina.
Efectos: Sus efectos estimulantes y de euforia subjetiva son efímeros. El abuso de esta droga (que depende de cada individuo) hacen aflorar alteraciones psicopatológicas de tipo psicótico, síndromes depresivos y que, en ocasiones resultan muy difíciles de diferenciar de la esquizofrenia (psicosis anfetaminica).
Formas de consumo: Pastillas, cápsulas o, si es en polvo, esnifada, mezclada con bebidas o inyectada por vía intravenosa, que intensifica sus efectos y riesgos.
Síndrome de abstinencia: Irritabilidad, cansancio, depresión, somnolencia y comportamientos desajustados muy variados. De ellos la depresión es el síntoma mas frecuente y típico. Suelen ser frecuentes conductas agresivas y violentas, la hiperactividad, la amnesia, la confusión y las obsesiones. Un síndrome paranoide puede instaurarse al final de esta evolución.
Efedrina: Sustancia químicamente similar a la anfetamina. Aparece como cristales incoloros o como polvo cristalino blanco. Tiene gusto amargo y es inodora o con un ligero olor aromático. Se utiliza en muchos medicamentos, desde antialérgicos hasta colirios. Ilegalmente, se suele vender como si fuera anfetamina porque tiene similares efectos. Se consume de igual forma que las anfetaminas y pueden producir tolerancia y dependencia.
Metilfenidato: Se receta para la narcolepsia, el letargo físico y psíquico, la fatiga asociada con la depresión y, paradójicamente, en el tratamiento de los niños hiperactivos, así como alteraciones del comportamiento en ancianos. El abuso puede causar una dependencia de tipo anfetamínico, y la sobredosis puede causar alucinaciones, convulsiones y coma.
Pemolina: Se receta para la depresión, la fatiga y algunos tipos de epilepsia. Sus efectos se encuentran entre los de la cafeína y la anfetamina, con menores efectos secundarios que esta última.
Anoréxicos o adelgazantes: Son sustancias que suprimen el apetito. Se recetan para el tratamiento de la obesidad y, como las anfetaminas, estimulan el S.N.C. Deben recetarse durante períodos cortos, ya que con un uso continuado se desarrolla tolerancia. Los anorexígenos son propensos a un consumo abusivo que puede derivar en dependencia. Los efectos de la sobredosis son similares a los de las anfetaminas. En este grupo existen las siguientes sustancias: Anfepramona, Fentermina, Dexfenfluramina, Fenfluramina, Clobenzorex y Fenproporex.
La coca y la cocaína: La planta o árbol de la coca (Erythroxylon Coca), se cultiva principalmente en la zona occidental de América del sur, India y Pakistán. Tiene una corteza rugosa de color pardo rojizo, pudiendo alcanzar una altura de 6 metros, en condiciones de cultivo favorables. Sin embargo, no se les suele dejar que alcancen esta altura, especialmente por que dificultaría la recolección de sus hojas, por lo que no suelen crecer ni 2 metros. Tiene flores de color blanco-marfil de unos 2 cm. de diámetro con olor parecido a las almendras. La semilla "drupa" tiene forma ovoidal de 1 a 2 cm. de diámetro y color rojo cuando está madura. La recolección de hojas (de entre 4 y 8 cm. de largo por 2 a 4 cm. de ancho) se hace 3 ó 4 veces al año durante 30 ó 40 años, cuando la hoja presenta una coloración amarillenta (normalmente en Marzo, Junio y Octubre).
La coca era utilizada por los incas pero sólo en celebraciones religiosas o por castas religiosas. Al llegar los españoles su uso se extendió, entre otras razones porque su consumo disminuye el apetito y aumenta el rendimiento en el trabajo. Su forma de consumo es masticando las hojas, acto denominado "acullicar". Las hojas tienen un sabor amargo.
En 1858 Niemann y Walter aíslan la cocaína, alcaloide activo de la coca. En un principio se empleó en medicina por sus propiedades anestésicas y más tarde para la desintoxicación de heroinomános. Fuera del campo de la medicina su uso se generalizo pronto por toda Europa a principios del siglo XX, sobre todo en determinados grupos sociales, durante las guerras mundiales su uso disminuyó un poco pero vuelve a tomar auge en las décadas 60-70.
De 125 kilos de hojas se puede obtener 1 kilo de pasta de coca, utilizando para ello queroseno, ácido sulfúrico, amoníaco y agua, entre otras sustancias. Con ácido clorhídrico y acetona se consigue clorhidrato de cocaína, un polvo de color mate, cremoso y cristalino.
Efectos: Es un estimulante, dando la sensación de un aumento de las capacidades de la persona. Al contrario que la morfina, la cocaína produce un claro deterioro de las facultades intelectuales. Produce una fuerte dependencia psíquica y, si es inyectada, también dependencia física. En un principio fue utilizada como analgésico pero fue sustituida por nuevos analgésicos de síntesis con menor riesgo. La cocaína es un estimulante del S.N.C. y los efectos que produce en el sujeto son: Euforia, excitación, locuacidad, sensación de gran fuerza física y agudeza mental, sensación de bienestar, desinhibición y necesidad de moverse. Tras una hora pueden aparecer alucinaciones para terminar finalmente con somnolencia. Los síntomas somáticos más llamativos son la rinitis atrófica (llegando hasta la perforación del tabique nasal), miosis (contracción de la pupila), tics faciales y caquexia (alteración de la nutrición). Como manifestaciones sobre el sistema cardio-vascular aparecen taquicardia, hipertensión, alteración del ritmo cardiaco, arritmias y hasta paro cardiaco, y sobre el aparato respiratorio aparece respiración irregular, aumento de la frecuencia respiratoria y hasta parada respiratoria. Su consumo continuado produce cuadros de tipo paranoide, que, a diferencia de los producidos por las anfetaminas no ceden con el cese del consumo.
Formas de consumo: Habitualmente se hace por vía inhalatoria (esnifada) porque por vía oral es prácticamente inactiva y porque por esta vía no produce dependencia física, de forma que, tras su consumo, el sujeto no sufre síndrome de abstinencia o, al menos, no manifiesta trastornos físicos, aunque se han descrito algunas modificaciones o alteraciones del estado de ánimo del individuo como, insomnio, irritabilidad, depresión, cansancio, alteraciones de la memoria, paranoia... Cuando la cocaína se consume, por vía intravenosa, si que produce dependencia física, y el sujeto sufre síndrome de abstinencia tras la interrupción del consumo.
El crack: Es un derivado del clorhidrato de cocaína en forma de cristales que, en su formación, hacen un ruido de donde viene el nombre de esta droga. Su presentación puede ser diversa (polvo, bloques sólidos...).
Efectos: Son similares a los de la cocaína, pero más intensos y más efímeros, y con mayor riesgo, una fase de abatimiento muy intensa, efectos anestésicos e inapetencia. Aparece dependencia tras muy pocas dosis.
Formas de consumo: Fumado por medio de pipas de agua o bien extendido sobre un cigarrillo de marihuana. El proceso de fumar la cocaína base y el crack se conoce como "Freebasing".
Xantinas: Son un grupo de sustancias como la cafeína, teofilina, teobromina... La mas conocida y extendida es la cafeína que se extrae fundamentalmente del café y del mate. También se pueden obtener, por ejemplo, de hojas de té o de la nuez de cola. Estas sustancias pueden obtenerse por procesos de síntesis o a partir de las plantas en las que se hallan presentes.
Tipos de bebidas habituales: De la planta de café se utilizan las semillas desecadas y tostadas para obtener la bebida habitual (100 mgr. de cafeína/taza). Del té se utilizan las hojas desecadas y sometidas a procesos de fermentación (50-100 mgr. de cafeína/taza y algo de teofilina). Las bebidas de cola también contienen xantinas (50 mgr./350 ml.). El chocolate, obtenido de la planta del cacao, contiene el estimulante teobromina en pequeñas dosis.
Efectos: Estimulantes del S.N.C., retardan la aparición de sueño, provocando insomnio. A dosis de 150 a 300 mgr. producen una estimulación de las funciones psíquicas, facilitando el trabajo intelectual. La intoxicación aguda por el uso de estas sustancias es poco frecuente, ya que se necesitan dosis muy elevadas, pero caso de producirse los síntomas que experimenta el sujeto son: mareos, vómitos, aumento de la eliminación de la orina, sed, temblores, excitación, aumento del ritmo cardiaco... En personas que abusan de estas sustancias, se producen trastornos gástricos como acidez y ardor, y estados nerviosos caracterizados por el insomnio y excitabilidad. Estas sustancias crean tolerancia con facilidad, siendo cruzada entre todas ellas y se potencian con cualquier tipo de estimulante. Producen dependencia psíquica, se manifiesta llamativamente en los niños, con las bebidas de cola.
Cannabis y sus derivados: La planta del cáñamo, Cannabis Sativa, es mencionada por primera vez en una obra China del 2700 a.C. y Plinio el Viejo lo citaba como fuente de fibras y estupefacientes en el 450 a.C. Durante muchos años se han utilizado sus fibras para fabricar cuerdas, ropas, calzado y papel, sus semillas como alimento y su resina por su poder curativo. El cáñamo es una planta herbácea, dioica (con flores verdes masculinas y femeninas en pies separados) de cosecha anual, perteneciente a la familia de las urticaceas originarias de Asia central. Es una planta muy resistente, puede medir de 2 a 7 metros normalmente, presenta tallos acanalados de 2-3 cm. de diámetro con hojas palmeadas y partidas, de forma lanceoladas con bordes serrados, numero impar de lóbulos que puede variar de 5 a 11, y exudan una resina que las hace pegajosas al tacto. Las flores son apetalares, con coloración entre verde y amarillo, pudiendo ser masculinas o femeninas. Los sexos de las plantas se diferencian por el examen de las flores: Las flores masculinas, que pueden apreciarse a simple vista, se agrupan en racimos y las flores femeninas, son casi invisibles y se agrupan en espigas. El fruto, cañamones, tienen forma globular, de unos 5 milímetros de diámetro de color marrón grisáceo, se emplea en alimentación, especialmente de aves y para extracción de aceite.
La variedad indica es la que contiene el principio activo llamado T.H.C. (Tetrahidrocannabinol o cannabinoles) cuya concentración varía según las partes de la planta y también de unas plantas a otras encontrando de mayor a menor concentración en: Flores (sobretodo las inflorescencias femeninas), hojas, tallos, raíces y semillas. En la especie usada para fines textiles y papeleras tiene el 0'1% de concentración media de T.H.C., por lo que no puede usarse como estupefaciente. En 1948 la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.), llegó a la conclusión de que el uso del cannabis era peligroso desde todo punto de vista ya sea físico, mental o social.
Sin el peligro de los opiáceos, tras probarlo, generalmente por curiosidad, es fácil abandonar el consumo sin más consecuencias que el recuerdo desagradable (si produjo náuseas...) o divertido. Sin embargo, hay que tener presente que la inmensa mayoría de los toxicómanos en estado grave han comenzado, casi sin excepción, fumando marihuana. Los productos obtenidos a partir del cannabis son:
Marihuana o grifa: Es equivalente al kifi marroquí o al grang indio y está formado por las flores, hojas, frutos, brotes y tallos blandos del cáñamo, los cuales, una vez secos, son picados finamente. Tiene apariencia de tabaco, variando su color según su procedencia entre el verdoso (marroquí) y el marrón oscuro (colombiana y centroamericana). A veces se comprime en forma de bloques o palitos. El consumo se hace fumado sólo o mezclado con tabaco, haciendo un pitillo llamado "canuto" o "porro". Tiene bajo porcentaje de T.H.C. (entre el 1 y el 3%) lo que varía la intensidad de sus efectos que son similares a los del hachis pero menos potentes. A veces suele adulterarse con orégano, te o alfalfa.
Hachis o hachic: Hachic es una palabra de origen árabe cuya traducción al español es hierba. El hachís es un preparado de la resina de la planta del cannabis. Se presenta, como polvo fino, comprimido en pastillas o tabletas de color marrón oscuro, verde oscuro o negro, de 100, 200, 500 o 1000 gramos, envueltos en papel de estaño o aluminio. Su presentación y apariencia simulan al chocolate o a pastillas de jabón. Tiene más concentración de T.H.C. que la marihuana (entre el 4 y el 10%) que puede estar reducida por estar adulterado con piensos compuestos o incluso estiércol. Para obtener un kilo de hachís de primera calidad son necesarios casi 100 kilos de planta seca.
Forma de consumo: Fumado con tabaco.
Efectos: Excitante, euforizantes e incluso alucinógenos, mayor percepción sensorial, alteración del espacio y del tiempo, sensación de bienestar y desinhibición. Fisiológicamente se observan taquicardias, debilidad muscular, descoordinación y sensibilización de las conjuntivas. Un uso prolongado genera en dependencia psíquica. El efecto máximo se alcanza en 30 minutos (igual que con una inyección intravenosa de aceite de cannabis).
Hachic líquido (aceite de haschish): Es una sustancia fabricada ilegalmente desde la década de los 60. En las farmacias se conocía como "tintura o extracto de cáñamo Indiano", que se utilizaba en medicina. Es resina concentrada en forma líquida con un alto contenido en T.H.C. (entre el 65 y el 95%). Tiene color marrón oscuro y se parece a la mermelada o al aceite de coche. Se obtiene químicamente por un proceso de destilación a partir de grifa o del hachic. Este aceite es utilizado para fumarlo junto con tabaco de distintas formas. Una pequeña cantidad de aceite de hachic puede extenderse a lo largo de la parte exterior de un cigarrillo, o empapar un papel de fumar y liarlo con tabaco, para formar un "porro". También se puede impregnar el tabaco en aceite de hachis.
Alucinógenos: Son sustancias psicotropos que distorsionan las impresiones sensoriales dando lugar a ilusiones y alucinaciones. El sujeto percibe objetos o sensaciones que no existen en realidad. Las plantas alucinógenas eran utilizadas por las culturas precolombinas, pero siempre para uso magico-litúrgico, como vehículo de acercamiento a lo desconocido, al mas allá, donde el ritual era dirigido por el chamán que era también el que interpretaba las sensaciones.
L.S.D. o L.S.D.-25 (Liserg Saure Dietylamid, en español Dietilamida del ácido lisérgico): Conocido corrientemente entre los consumidores como "Acido" o "Tripi" (del ingles trip, viaje), es un psicotropo sintético y el alucinógeno más utilizado y difundido en todo el mundo. Deriva de un hongo llamado cornezuelo de centeno (Claviceps Purpúrea) que tiene forma de cuernecillo y, aunque afecta también a otras gramíneas, se desarrolla preferentemente en el centeno. Es incoloro, inodoro e insípido y cuando cristaliza lo hace en forma de prismas puntiagudos. Sus principios activos son la mescalina, obtenido de un cactus que crece en México llamado peyote, y la psilocibina que procede también de ciertos hongos de México y América central, y el Extasis (MDMA). La mescalina se sintetizó en 1919 y el L.S.D fue sintetizado en 1939 por Hofman. Es en los años 60 cuando T. Leary y R. Alpert, convertirán la droga en "fenómeno de masas al precipitar a ella a millones de jóvenes norteamericanos como forma de liberar su espíritu". Los hippies y la contracultura, fundamentalmente, contribuirán a la extensión del consumo de L.S.D.
Formas de consumo: La más habitual es colocándolo en un centro con mucha irrigación sanguínea (por ejemplo bajo el paladar), aunque también se puede inyectar o administrar en comprimidos.
Efectos: Por vía oral aparecen en 30-40 minutos y por vía intravenosa tardan pocos minutos. Los efectos duran unas 5 horas y 2 horas más en las que las sensaciones alucinatorias se alternan con períodos de normalidad. Los efectos que produce el L.S.D. son: imposibilidad de concentración, despersonalización y ausencia de la realidad , risas inmotivadas típicas de la esquizofrenia, intenso autismo e incomunicación verbal, deformación de los objetos (todo oscila), graves trastornos de la imagen del propio cuerpo, al que se tiene la impresión de observar desde fuera del mismo, sentirlo totalmente ligero o tan pesado como el metal, pudiendo darse incluso la regresión a un cuerpo infantil. No crea dependencia física, ni tolerancia. Si se abusa del L.S.D. deja de actuar, por lo que los consumidores aconsejan "viajes esporádicos". Uno de los peligros es la posibilidad de volver a experimentar sus efectos sin necesidad de tomar una nueva dosis, fenómeno que se conoce con el nombre "flashback" o vuelta atrás. Otros peligros son los propios efectos psicológicos de los alucinógenos: reacciones de tipo paranoide con delirios de persecución, sentimientos de terror, ideas suicidas, tendencias agresivas...
Setas alucinógenas: La seta Psilocybe Mexicana, cultivada en Méjico, contiene dos alcaloides: la Psilocina y Psilocibina. Los dos han sido empleados en psiquiatría ocasionalmente, están catalogadas como drogas y tienen propiedades alucinógenas similares al L.S.D. y la mescalina.
Formas de consumo: Las setas alucinógenas se consumen crudas, se cocinan, se convierten en una bebida o se secan para su posterior consumo. Pueden ser necesarias 30 setas para producir una experiencia alucinógena comparable a la de una dosis ligera de L.S.D.
Efectos: Los efectos varían desde la excitación y euforia, con dosis pequeñas, a las distorsiones de formas, colores y alucinaciones, con consumos mayores. A menudo el consumidor se siente disociado, como si estuviera mirando la situación que vive desde fuera. También pueden producirse náuseas, vómitos, diarrea y dolores estomacales. Se desconocen problemas mayores, tales como dependencia o síndrome de abstinencia. La tolerancia se desarrolla rápidamente, lo que desalienta el uso continuado de estas setas.
Mescalina: Procede del cactus del peyote, originario de Méjico. Se seca y se corta en rebanadas conocidas como "Brotes de Mescal". La mescalina era utilizada por los indios mejicanos en sus ceremonias religiosas, y se conoció en Europa después de la conquista española. Tradicionalmente se masticaba, o se cocía en un liquido que posteriormente se bebía. Hoy en día la mescalina se refina en forma de polvo de diversos colores, desde el blanco hasta el marrón. Se toman dosis de hasta 500 mg. con resultados similares a los producidos por el L.S.D. Como ocurre con el L.S.D., no es probable que la mescalina produzca dependencia física, pero puede causar problemas psíquicos. Normalmente se ingiere y ocasionalmente podría llegar a inyectarse.
Morning Glory o Ololihuqui: Es una droga alucinógena obtenida de semillas negras y marrones de una planta conocida como "Manto de Cielo", que crece en Centro y Sudamérica. Contiene cinco componentes, todos estrechamente relacionados entre sí, con propiedades similares al L.S.D. Las semillas se trituran hasta convertirse en un polvo que se empapa en agua y se cuela para beber el liquido resultante. Hacen falta unas 300-400 semillas para producir unos 200 microgramos, cantidad suficiente para un "viaje" normal. Dosis mas pequeñas tiene un efecto sedante, mientras que mayores pueden ocasionar malestar y diarrea. Como los demás alucinógenos, los efectos no pueden pronosticarse y pueden conducir a enfermedades psíquicas de larga duración o condiciones físicas graves.
Nuez moscada: Es una especia utilizada en la cocina. Las semillas secas y trituradas, ingeridas o fumadas, estimulan el S.N.C., causando delirios y efectos similares a una dosis ligera de L.S.D. Los efectos secundarios pueden ser vértigos, náuseas y malestar general.
Amanita Muscaria: Es una seta con efectos alucinógenos. Se trata de un hongo con gran trascendencia antropológica, ya que es considerado como una de las sustancias alteradoras del sentido de la realidad usada por chamanes como medio para lograr el éxtasis y el contacto con los espíritus. Su ingesta con propósitos festivos y religiosos buscaba alcanzar el éxtasis de toda la comunidad. La amanita se masca a trozos, o se bebe en infusión. Algunas horas después del consumo se produce una intoxicación con molestias gastrointestinales (náuseas, vómitos, diarreas). Después, aparece locuacidad, buen humor, buenas sensaciones y empiezan a manifestarse los trastornos perceptivos, normalmente alucinaciones visuales y auditivas. La vuelta a la normalidad se produce a las 2 ó 3 horas de la aparición de los primeros síntomas.
Datura Estramonium: Como la belladona, la mandrágora y el beleño negro, son plantas alucinógenas pertenecientes al genero de las solanáceas, que crecen fácilmente por Europa. Su época de mayor uso fue la Edad Media, en relación a la brujería por parte de grupos marginados de los estratos sociales más desfavorecidos, a quienes los rituales ayudaban a escapar de la agobiante miseria cotidiana. Sus efectos son duraderos, de más de 24 horas, y pueden causar muerte a dosis no muy superiores a las necesarias para causar u efecto alucinógeno. Unos 20 veinte minutos después de la absorción, aparece sequedad de garganta, dificultad de deglución, sed, midriasis muy intensa que provoca visión borrosa, fiebre, náuseas, vómitos, hipertensión, taquicardia, vasodilatación cutánea, acompañados de intensa ansiedad, confusión, agitación, incoordinación muscular, y alucinaciones visuales muy vivas y de gran belleza que provocan en el sujeto, una vez despierto, la convicción que ha ocurrido en realidad.
STP (Serenidad, Tranquilidad, Paz) o dimetoximetanfetamina (DOM): Apareció a finales de los años 60, en cápsulas blancas y azules. Químicamente está relacionado con la anfetamina y la mescalina y sus efectos pueden durar hasta 24 horas. Es mas probable que resulte un "mal viaje" del STP que de los demás alucinógenos. Se conocen poco sus efectos farmacológicos o psicológicos.
PCP (Fenciclidina): Se emplea como anestésico veterinario. Tomado por los seres humanos tiene un efecto alucinógeno. Se fabrica ilegalmente y es conocido por los consumidores de drogas como "PCP", "Polvo de Angel" y "Píldora de la Paz". El consumidor de PCP experimenta un estado de trance hipnótico, con sensaciones de falta de peso, separación del cuerpo, tamaño disminuido y una distorsión total de la percepción. También puede producir sensaciones de estimulación y fortaleza irresistible. La sobredosis pueden tener como resultado vómitos, agitación, desorientación, depresión respiratoria y convulsiones. En los Estados Unidos se ha vendido PCP como mescalina y LSD. Puede resultar una experiencia espantosa, y cuando no se conoce la identidad de la droga el tratamiento es difícil. Es de abuso frecuente en EE.UU. pero hay pocos indicios de su empleo en Europa.
Clorhidrato de Ketamina: Es un polvo cristalino con un olor característico, utilizado clínicamente como anestésico general de corta duración. También se usa por sus efectos alucinatorios, pero puede provocar pérdida del conocimiento y fallo cardiovascular.
Extasis (MDMA, metilenedioximetilanfetamina): Fue patentada por primera vez en Alemania en 1914, como supresor del apetito, pero nunca fue comercializada. En 1985 apareció en el mercado ilícito americano de una manera generalizada en cuanto a su consumo. No tiene ninguna aplicación terapéutica.
Formas de consumo: Por vía oral en forma de pastillas o cápsulas de diferentes colores No suele mezclarse con alcohol, ya que mitiga los efectos de la droga y pasadas unas horas suele deprimir ocasionando en el consumidor efectos contrarios a los que buscaba.
Efectos: Tras 2 horas después de su consumo se detecta una actividad estimulante (por su carácter anfetamínico) y alucinógena, con efectos similares a la mescalina. Crea una fuerte dependencia emocional o psíquica, llegándose a afirmar en fuentes medicas que si se consume intensamente produce síndrome de abstinencia, que se traduce en fatiga, depresión y trastornos del sueño. En pequeñas dosis el éxtasis produce una mayor actividad motora, un aumento de la percepción sensorial y un efecto analgésico, euforia o terror, alucinaciones, náuseas y vómitos. Dosis más grandes producen rigidez muscular, temblores, convulsiones e incluso la muerte.
Nombres vulgares: Adán, hamburguesas, galletas de disco, palomas del amor, M25, XCT, o simplemente X.
Disolventes y sustancias volátiles: Existen multitud de productos muy accesibles y que inhalados de forma continuada constituyen una forma de drogadicción. La intoxicación con estos productos es más rápida que con alcohol, porque la sustancia entra en el flujo sanguíneo desde los pulmones en vez del estómago. Como precursores de esta modalidad de drogadicción podemos considerar el hecho de que en la Grecia antigua, la Sacerdotisa del Oráculo de Delfos, solía inhalar gases (probablemente anhídrido carbónico) por las grietas de las rocas, de manera que sus "visiones" pudieran a realizar sus profecías. En tiempos Hebraicos y Judaicos, las personas inhalaban los vapores de los perfumes, ungüentos y especias quemadas como parte de sus ceremonias religiosas. El gas hilarante (oxido nitroso) se fabricó a finales del siglo XIX, y muy pronto se utilizó como droga recreativa debido a sus efectos eufóricos. Más tarde se usó cloroformo y éter para producir intoxicación.
Tipos: Es difícil dar una lista exhaustiva, ya que hay muchos y continuamente aparecen nuevas sustancias con las que experimentar, pero en general, cualquier producto que contenga una de las siguientes sustancias químicas puede constituir una droga: Acetato, benzeno, tetracloruro de carbono, cloroformo, ciclohexano, éter y varios alcoholes, cetonas incluyendo las acetonas, mexano, nafta, percloretileno, tolueno, tricloretileno y triclorofano. Los productos más usuales son: Pegamentos y colas de contacto de secado rápido, pinturas, lacas, quitapinturas y quitayesos, líquidos correctores ("tipp-ex"), disolventes, productos derivados del petróleo, gasolina, líquidos para mecheros (incluido el gas butano), anticongelante, líquidos para limpieza en seco, laca para el pelo y acetona para quitar el esmalte de las uñas, gases propulsores de los aerosoles (desodorantes, purificadores de aire, insecticidas, sprays de pintura, extintores de incendios), alcohol medicinal, limpiadores de metal, detergentes, betún de zapatos y tintes.
Formas de consumo: Siempre es por inhalación. Para aumentar los efectos del vapor, al aumentar su concentración, los pegamentos y sustancias similares se inhalan desde una bolsa de plástico en la que han sido vertidos. Los disolventes líquidos pueden inhalarse con un trapo impregnado.
Efectos: Comportamiento aturdido e inestable, mirada vacía, habla confusa y perturbaciones visuales. Algunos experimentan alucinaciones. Pueden responder con un comportamiento agresivo y la realización de actos temerarios o raros. Si se continúa inhalando hasta alcanzar una intoxicación grave hay riesgo de accidentes, pérdida del conocimiento, vómitos y asfixia. Cualquiera de estas situaciones de riesgo podría ser causa de muerte accidental. El uso prolongado o crónico puede causar un "Sarpullido de esnifador" alrededor de la nariz y de la boca, conjuntivitis, daños en los riñones, el hígado y, en casos extremos, daños cerebrales y afecciones cardíacas crónicas e incluso mortales. El mayor peligro está en jóvenes y niños, existiendo casos de muerte de niños la primera vez que experimentaban con estas sustancias. No existen pruebas de una dependencia física significativa, pero sí ocurre una dependencia psíquica que, para algunos, resulta muy difícil de eliminar.
Nitritos de Alquilo: En este grupo se incluyen los nitritos de amilo (el más habitual), butilo e isobutilo. Descubierto en 1852, el nitrito de amilo es un líquido amarillo claro de olor aromático y un gusto picante, empleado en medicina para el tratamiento de angina de pecho. Ahora existen otros medicamentos para ello, y el empleo del nitrito de amilo queda restringido al tratamiento de emergencia de los ataques de angina. También es el antídoto para tratar el envenenamiento por cianuro.
Formas de consumo: Se distribuye en una ampolla que hay que romper para inhalar sus vapores.
Efectos: En 10 segundos relaja las paredes de los vasos sanguíneos, en 20 ó 30 segundos más, la cara se congestiona, la cabeza y el cuello sudan y aumenta el régimen cardiaco, las válvulas del corazón se abren, de este modo aumenta el flujo sanguíneo y el oxigeno que llega a las zonas del corazón deficientemente irrigadas proporcionando alivio al paciente de angina. La acción de la droga dura sólo unos 5 minutos. El abuso de esta droga puede producir distorsiones perceptuales placenteras. También se considera que aumenta la satisfacción sexual. Como efectos secundarios aparecen vértigos, debilidad, dolores de cabeza (tanto breves como prolongados) y congestión de la cara y el cuello. Con grandes dosis se producen náuseas, delirios, disminución del régimen cardiaco, dificultades en la respiración, hipotensión y pérdida del conocimiento. Produce rápida tolerancia.
Nombres vulgares: Nitratos, poppers (debido al sonido del frasco al abrirse "pop" ), snappers, bananas y rush.
Mención especial merecen las Drogas en el deporte, el dopaje: Utilizadas para mejorar el rendimiento en actividades deportivas, suelen perjudicar seriamente a su consumidor. Son, por ejemplo, esteroides y estimulantes. Desde 1967 el Comité Olímpico Internacional (COI) prohibió por primera vez algunos tipos de drogas y 5 años después se introdujeron las pruebas "antidoping", en los juegos olímpicos de Munich. Como regla general, el objeto de las restricciones es prohibir aquellas sustancias que mejoran el rendimiento, pero no aquellas que permiten a un atleta competir, al aliviar alguna condición física adversa ya existente. Las anomalías pueden surgir cuando una sustancia tiene ambas características (por ejemplo, un fármaco contra el catarro que a su vez es estimulante). Las sustancias prohibidas han ido creciendo con el tiempo hasta superar las 3700 sustancias, entre las que están las siguientes sustancias, que pueden ser obtenidas, muchas de ellas, en una farmacia, sin receta médica ni control alguno:
Analgésicos: Usados para aliviar dolores por lesiones o enfermedades, también hacen que el deportista sienta menor dolor, provocándole daños mayores o permanentes, si continúa su actividad.
Estimulantes (anfetaminas, cocaína...): Mejoran la vigilia, retardan los síntomas de fatiga, aumentan el ritmo cardíaco, el riego sanguineo, la competitividad y la agresividad, producen un estímulo físico y psíquico que puede proporcionar una ventaja antideportiva frente a un competidor. Varios deportistas han muerto después de utilizar estimulantes. Cuando un deportista compite vigorosamente durante un período largo de tiempo o en un ambiente cálido, el organismo se sobrecalienta y los efectos de la droga dificultan la refrigeración del organismo. Se puede llegar a la deshidratación y a disminuir la circulación. Los efectos adversos resultantes sobre el corazón y otros órganos vitales pueden resultar mortales (infartos), además de aneurismas, ansiedad y todos los problemas relacionados con la drogodependencia.
Beta-Bloqueantes: Estas drogas se emplean en medicina para tratar afecciones cardíacas, enfermedades del corazón, hipertensión arterial y frecuencia cardíaca elevada. Puede abusarse de ellos en determinados deportes en los que se requiere mano firme y precisión, tales como el tiro, el tiro con arco, natación sincronizada, gimnasia, golf y el billar. La acción de la droga reduce el ritmo cardíaco, los nervios, el estrés, el pulso y el temblor inducido por la tensión, los nervios y la ansiedad propios de la ocasión. Una persona sin problemas cardiacos que abusa de los beta-bloqueantes puede experimentar hipotensión, régimen cardiaco reducido, fatiga, daños hepáticos y cardiovasculares, depresión, impotencia y asma. Incluso puede llegarse al paro cardiaco como consecuencia de reducir demasiado el pulso. Son especialmente peligrosas en asmáticos porque pueden desencadenar una crisis aguda.
Diuréticos e inhibidores del apetitos: Se abusa de ellos en el deporte como agente encubridor del abuso de otras drogas, para dificultar su detección, pues al aumentar la producción de orina reducen la concentración de la droga en el cuerpo. También se emplean para reducir peso rápidamente en aquellos deportes que tienen categorías por pesos o para mantener la figura. El abuso puede suponer un grave riesgo para la salud. Perder demasiada agua y hacer deporte puede causar deshidratación, desmayos, vértigos, calambres musculares, cefaleas y náuseas. Es posible dañar los riñones y el corazón, con posible resultado de muerte.
Hormona del crecimiento: Aumenta la masa muscular y estimula la división delular de la grasa. Los riesgos son de hipertensión, problemas hepáticos, efectos diabéticos y desfiguración muscular y ósea. Se emplea, por ejemplo, en atletismo, halterofilia, saltos...
Hormonas Polipeptídicas: Con efectos similares a los esteroides anabólicos, los deportistas las toman para estimular la producción de esteroides naturales, acelerando en crecimiento muscular y la reparación de tejidos corporales.
Esteroides Anabolizantes (testosterona, nandrolona...): Las hormonas esteroides se producen de forma natural en el ser humano, teniendo diferentes papeles en las fisiologías reproductivas del varón y de la mujer. Las hormonas, testosterona incluida, operan en el organismo masculino de dos maneras principalmente. En primer lugar, son las responsables del crecimiento y funcionamiento de los órganos sexuales masculinos y de los efectos "masculinizadores" y "virilizadores" en el desarrollo del varón. Dichos efectos se conocen como androgénicos y las hormonas sexuales masculinas como andrógenos. En segundo lugar, ayudan al desarrollo del tejido muscular, efecto llamado anabólico. Las hormonas varían en dichos efectos, aunque la testosterona es claramente una de las que resulta más androgénica que anabólica. La mayoría de los esteroides anabólicos sintéticos se derivan de la estructura esteroide básica de las testosteronas que se producen en el organismo de forma natural, aunque los fabricantes se esfuerzan en aumentar los efectos anabólicos y reducir los androgénicos. Hasta ahora, no se ha desarrollado un esteroide que sólo tenga efecto anabólico, de manera que todos tendrán algún efecto secundario virilizante.
Si se toman conjuntamente con un programa riguroso de entrenamiento y una buena dieta, los esteroides anabólicos aumentan la producción de proteínas por el organismo aumentando la masa muscular y la fuerza. Permiten al consumidor entrenar más fuerte y recuperarse con mayor rapidez. Para mejorar su competitividad, algunos consumidores también buscan mayor agresividad que puede ser un efecto secundario asociado a las hormonas de tipo masculino.
Su uso prolongado puede causar hipertensión, altos niveles de colesterol, posibilidad de afecciones cardíacas, daños hepáticos incluyendo ictericia, tumores, hemorragias y fallo hepático, bloqueo del crecimiento óseo, y, desórdenes psíquicos como la paranoia. Se ha confirmado un incremento de agresividad y apetito sexual en hombres y mujeres pero el uso repetido de esteroides, puede producir esterilidad e impotencia en los hombres, que pueden verse acompañadas de una disminución y endurecimiento de los testículos y el desarrollo de los senos. En las mujeres, también se pueden experimentar cambios en los órganos sexuales, acompañados de una interrupción del ciclo menstrual. Al mismo tiempo pueden desarrollarse caracteres secundarios masculinos, tales como bello facial, acné y una voz más grave. Alguno de estos cambios pueden ser irreversibles incluso con el cese del uso de esteroides.
La variedad de deportes en las que se pueden usar es grande, como por ejemplo: atletismo, hockey, tenis, halterofilia, fútbol, baloncesto...
Eritropoyetina (EPO): Estimula la creación de glóbulos rojos en la sangre, aumentando la cantidad de oxígeno que se envía a los músculos y aumentando así la capacidad de resistencia física. Empleada principalmente en deportes de resistencia y larga duración como las carreras de larga distancia y el ciclismo, provoca una mayor densidad en la sangre con riesgo de coagulación cerebral, ataques cardíacos e hipertensión arterial.
Otras drogas: En el deporte existen oficialmente restricciones parciales sobre el consumo de alcohol, cannabis, anestésicos locales y corticoesteroides (una droga con una acción anti-inflamatoria sobre las articulaciones lesionadas que actúa reduciendo las molestias, la rigidez y el dolor).
Hay muchos datos históricos, que demuestran la tragedia que supone el dopaje:
El ciclista Tom Simpson murió mientras corría el Tour de Francia de 1967 por una hipertermia debida al consumo de anfetaminas. Otros ejemplos de lo mismo son los ciclistas De Wilde y Mottin.
El dopaje si




María dijo
Hola, hace 6 meses que dejé de tomar antidepresivos y ansiolíticos, concretamente, el alprazolam, y hace como dos meses, que tengo problemas con la garganta, me he hecho casi todas las pruebas y dicen que no tengo nada, ni virus, ni bacterias ni hongos, lo tomaba, porque lo que sí tengo son dos intervenciones en las que me extirparon tumores, no estoy a favor de las drogas, pero...una de las formas de ser feliz, es ignorar la realidad, me sentí muy hundida y me ayudó en su momento, siendo consciente, decidí dejarlos, me costó mucho, pero, ahora la garganta no me deja vivir, si son secuelas del alprazolam, prefiero seguir con los dolores, pero, no lo volveré a tomar en mi vida, es peor que la heroína (digo yo), sólo pido información.Gracias.
9 Febrero 2010 | 11:31 PM