¿SABÍAS QUE…?
¿SABÍAS QUE…?
Existen más de 100 mil millones de neuronas en tu cerebro. Cada vez que aprendes algo, algunas de estas neuronas y sus circuitos neuronales se modifican.
Según algunos estudios, los niños que no mienten tienen un coeficiente intelectual menor y no se adaptan correctamente.
La mosca Ormia ochracea puede oír a un grillo desde una distancia mayor a la mitad de un campo de fútbol americano. Esto es equivalente a que un ser humano oiga el timbre de su teléfono celular a un kilómetro y medio de distancia. El mecanismo de la audición de estas moscas se ha convertido en un prototipo que ayudará a las personas sordas a volver a oír.
Actualmente, una de cada cuatro personas sufre trastornos del sueño. Nuestro promedio es sólo siete horas de sueño por noche, 2 horas menos que un siglo atrás.
Recientes investigaciones demuestran que elegimos perfumes que realzan, en vez de esconder, nuestro aroma natural.
A través de la evolución, hemos descubierto que la simetría es un signo clave de fortaleza, salud y éxito en la reproducción. Por lo tanto, no es sorprendente que el ser humano se sienta atraído a la gente con rostros más simétricos.
Un componente natural del chocolate provoca que tu cerebro libere sustancias químicas que hacen que te sientas bien, denominadas endorfinas. En Bournemouth, Inglaterra, los dueños de clubes nocturnos aprovecharon este hecho y repartieron chocolate al final de la noche. El vandalismo y las peleas de altas horas de la noche disminuyeron.
Las hormonas provocadas por el estrés en realidad te ayudan a recordar y retener mejor la información y los acontecimientos.
Se ha demostrado que, después de un paro cardíaco severo en los adultos o asfixia en el parto en los recién nacidos, es efectivo enfriar el cuerpo del paciente hasta llegar a un estado de hipotermia para evitar el daño cerebral.
Es posible hacerse adicto a las endorfinas, un opiáceo natural que el cerebro produce cuando se hacen deportes o actividades. Y cuando se deja de hacer esa actividad o deporte, incluso se puede experimentar la sensación de abstención y malestar causada por la disminución de las endorfinas.
Los radicales libres de oxígeno, que se producen por sólo comer y respirar, han sido mencionados en ciertos estudios como un componente clave en el envejecimiento. Estos radicales atacan causando el deterioro gradual de las células y los tejidos.
Los médicos suelen tratar las fobias mediante una exposición gradual al objeto o la situación que provoca temor. Una alternativa drástica que demostró ser exitosa se llama inmersión. Se somete a un paciente de manera abrumadora a la situación hasta que el miedo y la ansiedad disminuyen.
