La maravillosa risa
La maravillosa risa
Es una forma de comportamiento genuina.
un medio de comunicación de los seres humanos: nos reímos con nuestros amigos y de nuestros enemigos, transformamos deseos y temores en chistes, sonreímos a un desconocido para manifestarle nuestra voluntad de acercamiento.
Los grandes pensadores han considerado la risa como el rasgo que más nos diferencia de los animales.
Cada persona se ríe de forma distinta.
Nadie puede explicar por qué no todo el mundo se ríe de lo mismo y por qué algo que nos resulta risible en un momento dado, puede provocar nuestra indiferencia en cualquier otra ocasión.
La risa nos engancha con más fuerza que las demás manifestaciones anímicas, además es contagiosa y actúa como reconfortante masaje de los órganos internos.
Con una carcajada, se nos dilatan las pupilas, los ojos se nos ponen brillantes, la presión sanguínea y la frecuencia de los latidos del corazón caen por debajo de sus niveles normales.
La risa nos libera. Las mayores catástrofes inspiran el humor negro que actúa de antídoto contra el horror.
La risa que aquél provoca nos defiende de lo desagradable y ahuyenta el miedo y la mala conciencia.
Cuando un niño se cae al suelo, su reacción puede ser reír o llorar, siempre que el niño consiga no sentirse victima real de la caída y la contemple desde le punto de vista del observador, su reacción será positiva y se producirá la risa.
Sigmund Freud reconocía que la risa no es más que " un ahorro de sentimientos". Con ella nos armamos contra el miedo, la compasión o la tristeza. Cuando alguien resbala en una cáscara de plátano, nuestra primera reacción será la de reírnos; pero sólo si observamos la caída desde una cierta distancia. En el momento en que nos pusiéramos en el lugar del sujeto, ya no seríamos capaces de mantener la carcajada.
En su obra Philebus, Platón decía, 400 a. de Cristo, que la compasión y la risa se excluyen mutuamente. Para el filósofo griego la risa era maligna por qué siempre surgía a costa de los demás.
La risa se desarrolla de un modo coercitivo. No podemos hacer nada por evitarla. Simplemente, caemos en ella. Sin previo aviso. El curso normal de las cosas se interrumpe, la respiración se hace caótica, cuanto más tiempo reímos, disponemos de menos aire en los pulmones.
Tras un ataque de risa, uno se siente completamente libre de cualquier tensión muscular, por eso resulta tan difícil agarrar un objeto mientras reímos. La sensación de debilidad y flacidez que acompaña a la risa resulta muy saludable, ya que las tensiones musculares deterioran la circulación y favorecen la aparición del reuma.
Existen 15 músculos de la cara que no se relajan al reír. En la actualidad se desconocen las causas por las que un individuo se ríe. De el mismo modo que la risa expresa nuestra alegría también puede ser su causa y origen.
El movimiento de los músculos de la cara, propio de las expresiones características de alegría pueden producir sobre el sistema nervioso los efectos que normalmente acompañan a esta emoción. La vieja recomendación de reírse de los propios problemas como primer paso para afrontarlos es apoyado por los científicos.
