Publicidad:
La Coctelera

ciudadanodelmundo

9 Mayo 2006

Rudolf Fenz, el viajero en el tiempo.

Rudolf Fenz, el viajero en el tiempo.

El suceso tuvo lugar en el Nueva York de 1950, un día de Julio sin determinar, alrededor de las 23:30 horas, en las inmediaciones del Times Square (apenas a unos centenares de metros).

Era una noche calurosa, la gente salía de la última representación teatral del día y de los cines de la siempre populosa 5ª Avenida o bien, simplemente aprovecharon la buena temperatura que hacia para dar una vuelta.

De todos estos transeúntes, destacaba uno entre la multitud.

Estaba alterado, distraído, impresionado por lo que estaba contemplando y, peor aún, este hombre estaba caminando entre los vehículos temerariamente como sino fuese consciente del peligro que corría por ser atropellado.

Lo inevitable sucede, un automóvil no pudo detenerse y lo lanzó por los aires con un gran golpe, cayendo sobre el pavimento y muriendo instantáneamente.

Testigos del atropello gritaron alarmados y se dirigieron raudos al lugar del accidente formando un remolino de curiosos.

La policía inmediatamente hizo acto de presencia en el lugar y, tras un primer reconocimiento, determinaron que se trataba de un hombre de alrededor de 30 años.

Hasta aquí todo puede parecer más o menos normal.

Uno mas de los numerosos atropellos y no habría tenido más relevancia si no fuese, por el extraño aspecto del muerto...

Sus ropas eran muy anticuadas (finales de siglo XIX), llevaba un largo abrigo de color negro, unos zapatos puntiagudos con hebilla, un amplio sombrero a juego y pantalones estrechos, todo esto confeccionado con una tela gruesa, poco apropiada para esas alturas del año.

Lo que aún llamo más la atención de los agentes, fue el encontrar un inusual contenido en los bolsillos del fallecido.

Extrajeron sus pertenencias personales y hallaron tarjetas de visita a nombre de Rudolf Fenz.

Llevaba también unos recibos que hacían referencia a una suma entregada por la manutención de unos caballos y un carruaje, billetes y monedas en perfecto estado, pero estos se encontraban ya fuera de circulación y una carta dirigida a su nombre, Rudolf Fenz, con matasellos del correo de junio de 1876.

El Agente Hubert Rihn, de la Oficina de Desaparecidos del Estado de New York, fue el encargado de iniciar la investigación para esclarecer la identidad del hombre atropellado y encontrar a sus familiares.

Comenzó su tarea investigadora por los emigrantes de origen Alemán, Austriaco y Centroeuropeo que tuviesen el apellido Fenz, pero estas primeras investigaciones no dieron con nada.

Nadie conocía a Rudolf Fenz y en la guía telefónica tampoco figuraba su nombre.

Tampoco estaba en los registros de los seguros médicos.

Parecía que aquel hombre no existía.

Cuando Hubert Rihn ya lo daba todo por perdido, se encontró con un número de teléfono en un listín telefónico del año 1939 en el que figuraba el nombre Rudolf Fenz Junior.

Hubert V. Rihn se puso en contacto con esta dirección y habló con la viuda de Rudolf Fenz Jr, el cual resultó ser el hijo de Rudolf Fenz quien a su vez desapareció tras trabajar durante muchos años en un banco.

La viuda comentó que su suegro desapareció misteriosamente, en la primavera de 1876, cuando salió a dar una caminata por el campo, mientras fumaba su habitual cigarro nocturno, ya que en su casa no podía hacerlo por que su mujer no se lo permitía.

La declaración de ésta, terminó por descolocar aun más al investigador.

A fin de intentar terminar su extraña investigación Hubert V. Rihn consultó la lista de desaparecidos del año 1876 y allí estaba la denuncia de la familia, que buscaba el paradero de Rudolf Fenz, de veintinueve años de edad.

Según la descripción del informe, iba vestido con la misma ropa que llevaba el difunto atropellado, incluso una pequeña fotografía confirmaba que era el mismo hombre que sufrió tal trágico accidente.

Esta es la historia de Rudolf Fenz, que por alguna desconocida razón realizó un viaje de 74 años en el tiempo.

Tal vez, cruzó la barrera entre dos universos y se encontró en un mundo paralelo o fue víctima de una abducción.

Es mucho lo que se dice de este peculiar personaje, incluyendo claro esta, que sea todo una farsa muy bien montada, que de esta también hay mucha información al respecto, incluso investigación de por medio.

Sea lo que sea realmente, la historia no deja de ser fascinante.

servido por Ciudadanodelmundo 1 comentario compártelo

1 comentario · Escribe aquí tu comentario

David

David dijo

No es una farsa sino una leyenda urbana. En los medios de comunicación del misterio se ha explicado esta história durante años como verdadera, pero los que la han inventigado a fondo han descuvierto que nunca huvo un Rudolf Fenz. Se trata de una de tantas leyendas que circulan sin que nadie sepa el origen y que llegan a ser aceptadas por la mayoria.
De todos modos es una buena historia.

16 Abril 2009 | 05:52 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de Ciudadanodelmundo

ciudadanodelmundo

Bogotá, Colombia
ver perfil »
contacto »
En todo el mundo no hay nadie como yo. Soy dueño de mi cuerpo, mis pensamientos, mis ideas; me pertenecen las imágenes que ven mis ojos y tengo que saber escogerlas. Poseo mis propias fantasías, mis sueños, esperanzas y miedos. Dado que soy dueño de mí mismo, tengo que conocerme íntimamente.Hay aspectos de mí que me confunden, otros que desconozco. Sin embargo. esté o no de acuerdo con todo lo que soy, esto es auténtico y representa el momento en el que vivo. Me amo, me cultivo, me consiento y me felicito,para amarme, tengo que ser yo mismo, amarme con mis virtudes y mis defectos, mi pasado, mis éxitos y mis fracasos. Descubro mis capacidades, mis valores, transformo mis defectos en cualídades, lucho por mejorar. Para cultivarme, me señalo un plan de estudios, de lectura, de conocimientos que me ayuden a superar, de amigos que sean impulso y soporte de mi superación. Me alejo de todo ser, hecho, o acto que pueda lesionarme. Para consentirme me premio de pensamiento y obra porque estoy en el camino de la superación. Me hago un regalo.Me miro al espejo y le hablo a ese amigo maravilloso y perfecto que siempre confía en mí. Y me felicito porque, Bueno soy estupendo! Me amo!

Fotos

Ciudadanodelmundo todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Enlaces

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera