¿Se puede Levitar?
¿Se puede Levitar?
Si bien se conocen casos en los que se afirma categóricamente que una persona levita, o hace levitar un objeto con su mente, la cantidad de energía necesaria para tal efecto es tan grande que la ciencia determina como imposible que pueda lograrse sin ayuda de la tecnología. No obstante, existe lo que se llama levitación magnética, cuyo uso y aplicación es y será cada vez más frecuente a nuestro alrededor.
La levitación magnética se presenta cuando se enfrentan dos campos magnéticos de polaridades iguales, uno hacia arriba y otro hacia abajo. Si se coloca un imán sobre otro de igual polaridad, no sólo ambos se repelen entre sí, sino que, al estar uno encima de otro, el que se encuentra arriba experimenta la fuerza gravitacional hacia abajo y la fuerza magnética hacia arriba. Si esta fuerza magnética es modularmente idéntica a la de la gravedad, la actuación de ambas sobre el mismo cuerpo producirán un equilibrio, de forma que el imán ni cae por la gravedad ni sube por la fuerza magnética. Esta suspensión es lo que se denomina levitación.
La aplicación más conocida data de 1960 hasta nuestros días. Por entonces, Japón comenzó a experimentar en el desarrollo de un tren que no hacía contacto con los rieles. Este tipo de transporte terrestre del futuro, cuya velocidad media puede rondar los 600 Km/h, no presenta problemas de contaminación y alcanza velocidades competitivas con el transporte aéreo, al no generar pérdidas de energía por rozamiento. Adquiere, asimismo, riesgos parecidos a los del avión, puesto que una caída sobre la vía a 600 Km/h resultaría mortal.
