CLUB DE CORNUDOS
CLUB DE CORNUDOS
(Gente aca podemos anotarnos todos lo hombres que en algun momento fuimos traicionados por ese mal necesario que tanto mal y bien nos hace: "las mujeres"
Traicionado por ocho esposas funda un club de "cornudos".
RÍO DE JANEIRO.
Tras ser traicionado sucesivamente por ocho esposas, el brasileño José Adauto Caetano entendió que ya era hora de hacer algo y fundó una asociación de "cornudos", dedicada a dar consejos sobre cómo lidiar con la infidelidad.
Fruto de su trabajo son sesenta libros con títulos que se mofan de lo que para muchos es un trauma que ni siquiera encuentra cura en años de psicoanálisis.

envelacor dijo
QYE DELICIOSO MORBO SIENTO IMAGINAR QUE MI MUJER SE ENTREGA EN SECRETO A OTROS HOMBRES
Sólo yo se que vivo con esta secreta fantasía 25 años, en fin. pasaré a contárselos. Estaba casado con una guapa y ardiente mujer, ella ya me la chupaba delicioso desde antes de casarnos y cuando me la follaba, ya casados, gozaba como si fuera la mujer más arrecha del mundo, volteaba los ojos, agitaba su cabeza de un lado a otro emitiendo fuertes y excitantes gemidos que hacían que la eyaculase casi en el acto. Muchos amigos y conocidos la miraban, sin poder ocultar sus deseos, con ansias y esperanza de poder cogérsela rico algún día. Ella me contaba que fulanito o menganito le había estado haciendo propuestas durante toda la reunión en que estábamos presentes, divirtiéndonos y conversando ambos por aquí y por allá, confiando ambos en nuestra lealtad y honestidad matrimonial, es que no le concedimos nunca importancia a la posibilidad de sernos alguna vez infieles entre los dos.
Nuestros primeros cinco años de vida matrimonial fueron intensos, cachábamos con ganas y con mucha frecuencia. Sin embargo, al sexto año la relación se empezó a deteriorar, más que nada, por la poca atención que le prestaba, a esa altura de nuestras vida, a nuestra relación conyugal.
Yo siempre la he deseado con locura, ella cacha riquísimo y además de tener una cara muy bonita, tenía también unas hermosas, grandes y blancas tetas con pezones rosaditos; ellas eran uno de los puntos eróticos más sensibles que tenía, bastaba con acariciárselos un poco para que se pusiese como una loca ardiendo en placer.
Sabiendo yo lo ardiente y arrecha que era mi mujer, es que cada vez que le hacía el amor, sentía una terrible y desesperante angustia de pensar que ella algún día me pudiese ser infiel, que otro hombre pudiera cogérsela rico así como yo lo estaba haciendo en esos momentos
.En casi todas las reuniones o fiestas que asistíamos, veía casi siempre desde lejos como algún galán la asediaba con discreción tratando de tentar suerte con ella, entonces unos explosivos celos iban acumulándoseme sin control en mi hasta que finalizara la reunión, era entonces que, sin poder controlar mi tormentosa acumulación de celos, le armaba furibundos y terribles escándalos increpándole de sus supuestas coqueterías a alguno de aquellos hombres que discreta e insistentemente la pretendían. Ella siempre a la defensiva me esgrimía argumentos que terminaban por convencerme de que yo, por ser un tonto celoso, es que imaginaba, sin razón, aquellas tonterías que no tenían ni pies ni cabeza y que le estaba haciendo por gusto una tormenta en un vaso de agua.
Siempre creí en su incondicional fidelidad, jamás dudé de ella; sin embargo una vez ella conoció a un hombre casado, del que no se por qué, comencé a sospechar que a ella le parecía tremendamente atractivo, era algo raro, no se que, lo que me hacía percibir esta extraña situación en ella .
Yo siempre ardía de celos por ella, no toleraba que ni siquiera la mirasen, cuando algo sutil sentía que sucedía entre ella y alguien, me ponía inseguro y de muy mal humor. Sin embargo, una vez en que ambos habíamos bebido alcohol en exceso y nos encontrábamos completamente arrechos, desinhibidos y con ganas de tirar, es que nos pusimos a cachar rico y con una tremenda y morbosa excitación, fue tanto así, que me animé proponerle vivir, con incontenible lujuria, una fantasía sexual entre los dos; empecé por decirle que imaginara que el que se la estaba tirando rico en esos momentos no era yo sino otro hombre; le dije que imaginara que quien se la estaba cachando era el hombre que ella deseaba con ardor, ella se soltó a disfrutar la fantasía, yo mas caliente, la incité a que mencionara el nombre del hombre que imaginaba se la estaba metiendo, que lo hiciera para sentirnos los dos de esa manera mas arrechos.
Renuente al principio, cedió luego ante la insistente presión que le hacia, fue así que en medio de un placer arrechante gritó ¡Jaime! ¡Jaime! que rico me estás cachando, sigue, sigue, así, así....y los dos nos vinimos en un delicioso y excitante orgasmo. Ignoramos después la fantasía, como si nunca hubiese ocurrido, pero yo ya tenía la certeza de que ella estaba arrecha por Jaime, el pata que conoció y que yo sospechaba justificadamente que le era mas que atractivo.
Pero como yo confiaba plenamente en la linda esposa que tenía, ignoré todos estos acontecimientos que dieron mas adelante frutos pecadores, fue cuando comencé a ausentarme de la ciudad por asuntos laborales.
Jaime, estoy casi seguro, fue quien la inició por primera vez en el mundo del adulterio, yo ciego ignoraba totalmente una serie de indicios, que después, ya separados, se hicieron recién para mi mas que evidentes.
La vida de mi esposa a ha estado ligada a él, de alguna manera, hasta el año 2000 en que nos separamos definitivamente, ya que previamente estuvimos separados más de cinco años antes de reconciliarnos.
Creo que desde aquella vez en que habíamos gozado de la fantasía con Jaime, fue que se me introdujo en la mente el germen del placer de sentir cuernos sin querer admitirlo.
Durante nuestra primera separación, dado el extenso tiempo que trascurrió, ella folló a sus anchas con todo aquel se le antojara; yo sufría la impotencia de no poder evitar aquel desenfreno sexual que se apoderó de mi mujer, sin embargo a pesar de ello, yo de una manera intima y secreta me daba tremendos pajazos imaginándola cachar con otros hombres.
Se consiguió un novio oficial a quien también le ponía cuernos con otros; se volvió una verdadera puta, cachaba con chiquillos, con personas que recién conocía, y hasta cachó con mi mejor amigo, sacándole de paso la vuelta a su esposa, que era a la vez su mejor amiga.
También se tiró un vecino muy jovencito y a muchas otras personas que ella conoció en su libertina vida. Cuando amistamos, le pedía que me contara con lujo de detalles sobre quienes se la habían tirado y también como lo habían hecho, ella me complacía sólo contándome algunas de sus experiencias, que dicho sea de paso, me ponía a mil.
Me contaba como les chupaba la pinga, lo rico que ellos le agarraban y le mordían sus exuberantes tetas, me contaba como se la agarraban en todas las poses hasta hacerla gritar de placer. Yo a su vez, extremadamente excitado, le decía: ¡así te cachaba¡ es así como te la metían rico puta de mierda! como habrás gozado con tanta pinga! ¡uffff como te gusta la pichula! como te gusta cachar perra de mierda!.... ella les replicaba: si, si… a mi me gusta cachar, me gusta que me metan la pinga, estaría cachando todo el día … luego le decía que quien se la estaba tirando no era yo, era otro, que ella escogiera quien,,, y cuando mentalmente lo escogía, se venía en un tremendo orgasmo imaginando un misterioso amante.
Luego, ya no podía hacerle el amor sin imaginar estas fantasías que me ponían arrechazo, siempre imaginábamos a alguien en mi lugar cachándosela rico, siempre era otro macho que se la follaba en vez de mi.
Así pasamos mucho tiempo, hasta que comencé a encontrar evidencias de sus infidelidades, revisaba su ropa, olía sus calzones en busca de pruebas, lo hacía muy excitado esperando hallar lo que buscaba, siempre me frustraba no poder encontrar la evidencia que deseaba ardientemente que existiese. Hasta que un día se dio, encontré una prueba irrefutable dentro de una de sus pertenencias personales, ella aun así se atrevió a negar lo innegable, pero la cosa estaba clarísima, ella estaba cachando desde hacía ya algún tiempo con el joven vecino de al lado. Cuando descubrí esta preciosa e irrefutable evidencia, me entró una excitación que nunca antes había sentido, la pinga se me puso al palo, la sentía durísima como nunca y sólo atiné a echarme en la cama de mi mujer (ella no estaba) para tirarme un descomunal y morboso pajazo, fue el más intenso y excitado que me he dado en la vida, me chorree a torrentes en pocos segundos .
Desde allí comencé a espiarla disimuladamente y me parece que ella ya estaba cachando simultáneamente también con el hijo de una amiga íntima de ambos, con este vecino, con un amigo de mis hijas, con mi mejor amigo, esposo de su mejor amiga y quien sabe con quienes más. Era una puta arrecha e incorregible.
Que rico se la deben de haber tirado todas estas personas a mis espaldas, poniéndome los cuernos a cada rato y yo trabajando y viajando como un gran cojudo, mientras la mujer que era mi esposa y la madre de mis hijos, se atragantaba tremendas pingas por la boca y por la chucha.
Yo seguía dándole a la paja imaginando escenas morbosas de mi mujer revolcándose desnuda con otros hombres a mis espaldas… allí fue cuando acepté la cruda realidad de que me gustaría muchísimo verla cachar con otros, yo escondido verla gemir, chupar pingas hasta el cansancio, ver como le chupan a ella también el delicado coñito que tenía para mi.
.Me arrechaba pensar en todas las poses que se la deben de haber tirado. hoy me hubiera gustado seguir viviendo con ella (estoy ya separado definitivamente) para ver como se la cachan rico todos los del barrio, todos mis amigos de oficina, mis amigos personales, ver como se la cachan rico, es decir, hubiera gozado como loco viendo cachar a mi mujer con mi compadre, con mi mejor amigo y casados, solteros, adolescentes, primos y con quien ella quisiera , lástima, que rico lo hubiera gozado, que excitante y delicioso morbo me he perdido de disfrutar de ver a mi mujer tragándose muchas duras y erectas pingas de otros hombres.
31 Octubre 2010 | 02:55 AM