Frases con GATO ENCERRADO.
Frases con GATO ENCERRADO.
Un buen periodista, si elige el enfoque adecuado, puede entender a un gato o a un árabe. El problema es la elección, y si elige mal acabará arañado o desconcertado. A.J. Liebling
Prefiero los gatos a los perros, porque no hay gatos policía. Jean Cocteau
El gato no nos acaricia, se acaricia contra nosotros. Charles Baudelaire
El más pequeño gato es una obra maestra. Leonardo da Vinci
No importa lo que hayas roto: échale la culpa al perro. Un gato
El hombre es civilizado en la medida en que comprende a un gato. George Bernard Shaw
El gato es el único animal que ha conseguido domesticar al hombre. Marcel Mauss
¿Quién puede creer que no hay alma detrás de esos ojos luminosos? Teophile Gautier
¿Qué clase de filósofos somos si no sabemos nada acerca del origen y destino de los gatos? Henri David Thoreau
Los perros nos miran desde abajo. Los gatos desde arriba. Los cerdos nos tratan como iguales. Winston Churchill
Lo que más aprecia un gato en un ser humano no es la capacidad de aportarle alimentos, que consideran sobreentendida, sino el valor que posee como fuente de entrenamiento. E. West
Cuando juego con mi gata, ¿quién sabe si no me utiliza para pasar el rato más que yo a ella? Michel de Montaigne
A juicio de los gatos, los hombres no somos más que muebles de sangre caliente. Jacquelyn Mitchard
Para mantener una verdadera perspectiva de lo que valemos, todos deberíamos tener un perro que nos adore y un gato que nos ignore. Derek Bruce
Si un pez es encarnación del movimiento del agua, que le da su forma, un gato es diagrama y arquetipo del aire sutil. Doris Lessing
Si se pudiera cruzar al hombre con el gato, resultaría una mejora para el hombre. Mark Twain
Los gatos saben por instinto la hora exacta a la que van a despertarse sus amos, y los despiertan diez minutos antes. Jim Davis
Mi gato nunca se ríe o se lamenta, siempre está razonando. Miguel de Unamuno
Yo soy un gato.... yo soy honorable... yo tengo orgullo... yo tengo dignidad. Paul Gallico
Tú nunca me dejarás, ni nada podrá separarnos. Tú eres mi gato y yo soy tu humano. Ahora y siempre, en la plenitud de la paz. Hillaire Belloc
Si quieres escribir sobre seres humanos, lo mejor que puedes tener en casa es un gato. Aldous Huxley
No puedes nunca ser dueño de un gato; en el mejor de los casos te permite ser su acompañante. Harry Swanson
Me gusta del gato su carácter independiente y casi ingrato que le impide atarse a quien sea, la indiferencia con que transita de los salones a su originario callejón. El gato vive solo. No necesita sociedad alguna. Sólo obedece cuando quiere, o simula dormir para observar mejor y araña todo cuanto puede arañar. Chateaubriand
Se le reprocha al gato su gusto por estar a sus anchas, su predilección por los muebles más mullidos donde descansar o jugar: igual que los hombres. De acechar a los enemigos más débiles para comérselos: igual que los hombres… De ser reacio a todas las obligaciones: igual que los hombres una vez más. Jean Baptiste Say
Tigres, leones, panteras, elefantes, osos, perros, focas, delfines, caballos, camellos, chimpancés, gorilas, conejos, pulgas… ¡Todos han pasado por ello! Los únicos que nunca hemos hecho el imbécil en el circo… ¡somos los gatos! Garfield
El único misterio sobre el gato es saber por qué ha decidido ser un animal doméstico. C. MacKenzie
Contrariamente a los humanos en su posición, Kitten no escribió sus memorias ni buscó sacar provecho de su estancia en la Casa Blanca. Necrológica del gato de John Fitzgerald Kennedy
La ciudad de los gatos y la ciudad de los hombres existen una dentro de otra, pero no son la misma ciudad. Italo Calvino
Cuando en una casa egipcia se declara un incendio, sus habitantes se preocupan muy poco del fuego y mucho de sus gatos. Los protegen, los vigilan y, si alguno, fuera de sí, logra escapar y precipitarse a las llamas, la aflicción abate a los egipcios. Cuando un gato muere de muerte natural, todos los habitantes de la casa se rasuran las cejas. Colocan al gato embalsamado en un compartimiento secreto y lo transportan a la ciudad de Bubastis. Herodoto
Los gatos se complacen en el silencio, el orden y la quietud, y ningún lugar les conviene mejor que el escritorio de un hombre de letras. Théophile Gautier
Los perros nos miran como sus dioses, los caballos como sus iguales, pero los gatos nos miran como sus súbditos. Winston Churchill
El hombre tiene dos medios para refugiarse de las miserias de la vida: la música y los gatos. Albert Schweitzer
Una casa sin un gato, un bien alimentado, bien cuidado, bien reverenciado gato, puede ser una casa perfecta, pero ¿cómo puede llegar a demostrarlo? Mark Twain
Los gatos tienen una absoluta honestidad emocional; los seres humanos, por una razón u otra, pueden ocultar sus sentimientos, pero el gato, no. Ernest Hemingway
Dios hizo al gato para ofrecer al hombre el placer de acariciar a un tigre. Víctor Hugo
Si se pudiera cruzar al hombre con el gato, resultaría una mejora para el hombre. Mark Twain
En el primer día, Dios creó al Gato.
En el segundo día, Dios creó al hombre para servir al Gato.
En el tercer día, Dios creó a todos los otros animales de la Tierra para servir de potencial alimento al Gato.
En el cuarto día, Dios creó el Trabajo, para que el hombre pudiera faenar duro para el bienestar del Gato.
En el quinto día, Dios creó entretenimientos y diversiones para el Gato.
En el sexto día, Dios creó la ciencia veterinaria para preservar la salud del Gato y, al tiempo, vaciar los bolsillos del hombre.
En el séptimo día, agotado, Dios intentó descansar, pero … ¡tenía que limpiar la bandeja del Gato!
Reescritura felina de la Biblia transmitida por Antonio Burgos
Cómo dar una pastilla a un gato
Coger el gato en vuestros brazos como un bebé. Poner el índice y el pulgar derechos a ambos lados de su boca y con cuidado aplicar presión en sus carrillos mientras sujetáis la pastilla en la mano izquierda. Según abra la boca, meter la pastilla rápidamente y dejar que el gato cierre la boca y se la trague.
Recoger la pastilla del suelo y al gato de detrás del sofá. Repetir el proceso inicial.
Coger al gato de debajo de la cama y tirar la pastilla lamida.
Coger una nueva pastilla y al gato en el brazo izquierdo sujetando las patas traseras fuertemente con la mano izquierda. Forzar a que abra sus mandíbulas y empujar la pastilla al fondo de su boca con el índice derecho. Mantenerle la boca cerrada diez segundos.
Recoger la pastilla de la pecera y al gato de encima del armario. Buscar ayuda de otra persona.
Arrodillarse en el suelo con el gato atrapado entre vuestras rodillas. Sujetarle las cuatro patas firmemente, ignorando sus gruñidos. La otra persona debe sujetarle la cabeza firmemente e introducir una regla de madera en la boca del gato. Soltar la pastilla a lo largo de la regla y agarrar al gato del cuello para que trague.
Coger al gato del raíl de las cortinas. Coger otra pastilla y apuntar en la lista de la compra una regla y unas cortinas. Barrer los cristales del jarrón que había en la mesa.
Envolver al gato en una toalla dejando sólo su cabeza visible y echaos encima de él. La otra persona pone la pastilla en una pajita y fuerza con un lápiz una abertura en la boca del gato mientras sopla la pajita como una cerbatana.
Comprobar el prospecto para ver que la pastilla no es dañina para los humanos. Beber un vaso de agua para quitarse el mal sabor. Poner una tirita al ayudante en el brazo y limpiar la alfombra de sangre.
Ir a buscar al gato a casa del vecino. Coger otra pastilla. Meter al gato en el armario dejando sólo la cabeza fuera sujeta con la puerta. Abrirle la boca con una cuchara y lanzar la pastilla dentro de su boca con una goma.
Buscar un destornillador para arreglar las bisagras. Ponerse hielo en la mejilla y comprobar cuándo fue la última inyección antitetánica. Tirar la camiseta a la basura y coger una nueva del armario.
Llamar a los bomberos para bajar al gato del árbol. Pedir disculpas al vecino que chocó contra la valla al esquivar al gato. Coger la última pastilla del paquete.
Atarle al gato las cuatro patas a la mesa del comedor. Ponerse los guantes de trabajo. Meter la pastilla al gato en la boca dentro de un trozo de filete. Sujetarle la cabeza y echarle medio litro de agua hasta que trague.
Pedir ayuda para ir a urgencias. Esperar mientras nos dan los puntos en dedos y antebrazo y nos quitan los restos de pastilla del ojo. Parar en la tienda de muebles de camino de vuelta a casa para comprar una mesa nueva.
Llamar a la Asociación Protectora de Animales para que busque una casa nueva para el gato…
Recogido por Antonio Burgos en Gatos sin Fronteras
Cuando los gatos sueñan, adoptan actitudes augustas de esfinges reclinadas contra la soledad, y parecen dormidos con un sueño sin fin; mágicas chispas brotan de sus ancas mullidas y partículas de oro como una fina arena vagamente constelan sus místicas pupilas. Baudelaire
El ideal de la calma es un gato sentado. Jules Renard
He estudiado muchos filósofos y muchos gatos. La sabiduría de los gatos es infinitamente superior. Hippolyte Taine
La elegancia quiso cuerpo y vida, por eso se transformó en gato. Guillermo de Aquitania
El gato blanco y célibe se mira
en la lúcida luna del espejo
y no puede saber que esa blancura
y esos ojos de oro que no ha visto
nunca en la casa son su propia imagen.
¿Quién le dirá que el otro que lo observa
es apenas un sueño del espejo?
Me digo que esos gatos armoniosos,
el de cristal y el de caliente sangre,
son simulacros que concede el tiempo
un arquetipo eterno. Así lo afirma,
sombra también, Plotino en las Ennéadas.
¿De qué Adán anterior al paraíso,
de qué divinidad indescifrable
somos los hombres un espejo roto?
Jorge Luis Borges a su gato Beppo
No son más silenciosos los espejos
ni más furtiva el alba aventurera;
eres, bajo la luna, esa pantera
que nos es dado divisar de lejos.
Por obra indescifrable de un decreto
divino, te buscamos vanamente;
más remoto que el Ganges y el poniente,
tuya es la soledad, tuyo el secreto.
Tu lomo condesciende a la morosa
caricia de mi mano. Has admitido,
desde esa eternidad que ya es olvido,
el amor de la mano recelosa.
En otro tiempo estás. Eres el dueño
de un ámbito cerrado como un sueño.
Jorge Luis Borges, A un gato
Una pastilla dada a un gato tiene en sí misma la energía suficiente como para alcanzar la velocidad de la luz al salir escapada de la boca del mismo. Postulado de Allen sobre la Medicina Gatuna
Todo gato, no importa su ubicación original, estará presente en toda mesa donde se esté sirviendo comida. Ley de Oiens sobre el Comedor
El nivel de interés de un gato será inversamente proporcional al esfuerzo que su dueño esté haciendo para captar su interés sobre ese algo. Ley de Pattison sobre el Desinterés
Todo gato dormirá con las personas siempre que sea posible, en una posición corporal tan incómoda para las personas como sea posible. Ley de Young sobre el Sueño
Todo gato siempre buscará, y generalmente encontrará, el sitio más confortable dentro de una habitación seleccionada al azar. Ley de Ondinet sobre Comportamiento Aleatorio
Los gatos son incomprendidos porque no se dignan explicarse: son enigmáticos únicamente para quien ignora la potencia expresiva del mutismo. Paul Morand
El gato no nos acaricia, se acaricia con nosotros. Conde de Rivarol
A mí me gustan los gatos, pero nunca he tenido ninguno. Son demasiado exigentes, piden demasiado. Los perros no quieren más que amor, pero los gatos exigen adoración. Nunca han superado la costumbre de ser dioses en Bubastis. Lucy Maud Montgomery
Es una labor muy difícil ganar el afecto de un gato; será tu amigo si siente que eres digno de su amistad, pero no tu esclavo. Théophile Gautier
¿Quién puede creer que no hay un alma tras estos luminosos ojos del gato? Théophile Gautier
Los gatos son una especie misteriosa; en su mente pasan muchas más cosas de las que podemos imaginar. Walter Scott
Un escritor sin gato es como un ciego sin lazarillo. Pero no es posible usar al gato para nada personal, no hay manera de privatizarlos. Osvaldo Soriano
¡Qué mejor regalo que el amor de un gato! Charles Dickens
Duerme tú, gato mío, como un dios perezoso,
mientras que yo suspiro por algo que voló.
El bello Pecopian se sonríe en mi espejo,
de calavera tiene su sonrisa expresión.
Duerme tú santamente mientras toco el piano,
este monstruo con dientes de nieve y de carbón.
Y tú, gato de rico, cumbre de la pereza,
entérate de que hay gatos vagabundos que son
mártires de los niños que a pedradas los matan
y mueren como Sócrates dándoles su perdón.
¡Oh gatos estupendos, sed guasones y raros,
y tumbaos panza arriba bañándoos en el sol!
Federico García Lorca, Canción novísima de los gatos
Ven, bello gato, a mi alma amorosa;
guarda las garras de tu pata,
y hundirme déjame en tus bellos ojos,
mezclados de ágata y metal.
Cuando a gusto mis dedos acarician
tu cabeza y tu lomo elástico,
y mi mano se embriaga del placer
de palpar tu eléctrico cuerpo,
veo el fantasma de mi amor. Sus ojos,
cual los tuyos, amable fiera,
fríos, profundos, cortan como un dardo,
y, de los pies a la cabeza,
aire sutil o aroma peligroso,
nadan en torno al cuerpo humano.
Charles Baudelaire, Las flores del mal
Una casa no es un hogar sin la dicha inefable de un gato con la cola enrollada alrededor de las patas. Lucy Maud Montgomery
En otro tiempo estás. Jorge Luis Borges a su gato
No hay nada más juguetón que un gato joven, ni nada más serio que un gato viejo. Thomas Fuller
Aquí reposan los restos de una criatura que fue bella sin vanidad, fuerte sin insolencia, valiente sin ferocidad, y que tuvo todas las virtudes del hombre sin ninguno de sus defectos. Lord Byron, epitafio para su gato

eVoboy dijo
Yo siempre he dicho que en realidad tanto los gatos como los perros son más inteligentes que nosotros. Les alimentamos, les acariciamos y mimamos, les sacamos a pasear, duermen cuanto quieren e incluso ¡recogemos su caquita para tirarla a la basura! Y no nos págan ni un céntimo, y no trabajan, y si hacen algo malo ponen esa carita de animalito desvalido y todo arreglado. ¿Y si en realidad pudieran hablar?, ¿y si son muchísimo más inteligentes que nosotros y han decidido hacerse los tontos para que les mantengamos con el mínimo esfuerzo por su parte? Obviamente no lo tomamos en serio, pero... ¿y si fuera ciero? Miremos a nuestro gato a los ojos y preguntémosnos por qué queremos siempre aparentar ser tan listos cuando el truco está en hacerse el tonto :)
5 Agosto 2006 | 01:00 AM