Cuando se utiliza el cálculo de probabilidades para mentir.
Cuando se utiliza el cálculo de probabilidades para mentir.
Hay básicamente dos tipos de personas a la hora de enfrentarse al mundo: los que lo hacen honradamente y los que no. Esta partición tan fácil de entender viene a cuento porque últimamente me estoy encontrando con razonamientos teleológicos que utilizan el cálculo de probabilidades para demostrar cosas como el creacionismo o la existencia de un diseñador universal.
Uno de los conceptos utilizados es el del umbral de Borel. Un servidor, que ha sudado lo suyo con las sigma-álgebras de Borel y con muchos otros conceptos del gran matemático del que , por cierto , quisiera hablar otro día; nunca había oído hablar de tal cosa, pero ahí va lo que he recogido por esos submundos cibernéticos.
Quien se ampara en el umbral de Borel para afirmar cosas raras, afirma que el gran matemático postuló que un suceso cuya probabilidad sea menor que un cierto valor positivo, (he leído 10 elevado a -50 )nunca puede darse si no es con intervención inteligente.
Lo más probable es que el bueno de Borel hiciera alguna afirmación ligeramente parecida, pero con otras connotaciones. Cuando hacemos un contraste estadístico de una hipótesis, utilizamos valores muy superiores de los que se citan como el umbral de Borel para rechazarla; eso es cierto; pero otra cosa es la afirmación que aquí se hace. Sucesos con probabilidades mucho menores que el supuesto umbral de Borel se producen a cada momento, sin intervención inteligente de nadie. Mi ordenador, que no es inteligente puede producirme una cifra de 100 dígitos aleatorios, por ejemplo. Ese suceso es trillones de veces menor en probabilidad que dicho umbral. Y sin embargo se ha producido. No digamos ya escoger un número real entre 0 y 1.
La probabilidad de tal cosa es CERO, y sin embargo, puedo escoger uno de ellos, por ejemplo e/128.
Otro truco consiste en mostrar como puramente aleatorio lo que en realidad no lo es; es un truco muy usado por creacionistas cuando hablan de las probabilidades de que por simple azar se unan los varios cientos de aminoácidos que conforman una proteína. El cálculo no vale, porque se obvia el hecho de que el proceso no ocurre por simple azar, sino que hay una selección natural "dirigiendo" el asunto.
No haré más hincapié en el asunto, porque quisiera creer que el potencial lector de este blog no lo necesita.
