Triste vida
Triste vida
Newold
Aquel que exonera vehemente palabras incongruentes,
improperios efusivos, sin sentido, y vanamente,
tras una descarga de emancipación de su fina cordura
de su traslucida desdicha, su pena y su amargura,
no refleja más que un ser fracasado y abandonado
que con falacias, reitera en ocultar su desagrado
haciendo ver que la gente a su lado son malos,
y así dar de lado a un ser acabado, que abandonado,
lucha por sentir el calor de la plebe.
Ruin y mezquino para hallar un camino
entre la soledad que lo envuelve y disuelve en la nada
y salir de la mierda que día a día lo embarga
para igualmente llegar a la nada.
El reflejo de un ser acomplejado y huraño,
impotente ante un mundo que no atiende desengaños,
que encuentra en Internet un mundo a su antojo
del que se cree dueño y señor de ese entorno.
Y se muestra depredador, y ataca con saña,
con usura y maestría en el juego de palabras,
con dos, tres, cuatro o cinco injurias diarias
en busca de un defensor, que le mime y de calor,
ya que el mundo se lo a negado, por su insulto y chulería,
su tono burlesco y su arrogancia, mezquindad y tontería.
