La Paradoja del problema del Mal
En la filosofía de la religión, el problema del mal es el problema que resulta de combinar la existencia del mal y del sufrimiento en el mundo con la existencia de un Dios omnisciente, omnipotente y omnibenevolente.
Tal situación se conoce como paradoja de Epicuro.
La paradoja de Epicuro es como sigue:
“O Dios quiere evitar el mal y no puede;
O Dios puede y no quiere;
O Dios no quiere y no puede;
O Dios puede y quiere”.
A esto agrega Lactancio:
“Si Dios quiere [evitar el mal] y no puede, entonces es impotente, y esto contraría la condición de Dios.
Si Dios puede y no quiere, entonces es malo, y esto es igualmente incompatible con Dios.
Si Dios no quiere y no puede, entonces es Él tanto malo como impotente, y por lo tanto, no es Dios.
Si Dios quiere y puede […] ¿Entonces de dónde vienen los males? ¿Y por qué no se los lleva Él?”
