Premisas para la Autoestima
Reconocer nuestras debilidades, como nuestras virtudes y tenerlas presentes con humildad es nuestra tarea.
- Aprende a conocerte a ti mismo: Para que alcances el equilibrio y la satisfacción en la vida es preciso aceptarse y comprenderse a uno mismo, sin pretender conseguir metas inalcanzables, ni actuar de un modo que no corresponde con nuestra verdadera personalidad. Todas las leyes humanas se alimentan de la ley divina.
- Valórate: Aprendiendo a valorarnos y a tener confianza en nosotros mismos, podremos sentir que tenemos el control de nuestros propios actos y de nuestro destino. De otro modo, nos puede invadir una gran sensación de miedo, ansiedad o resentimiento.
- Haz cambios: Poseemos la capacidad de hacer cambios en ciertos aspectos de nuestras vidas por pequeños que sean. Bien sea eligiendo otra forma de vestir, la manera de hablar, controlando los malos hábitos o practicando actividades deportivas. Nos ayudarán a mejorar tanto nuestra autoestima como la imagen que tenemos de nosotros mismos. Debemos poner en tela de juicio todos los supuestos y opiniones que tenemos sobre nosotros mismos. Así, podremos reunir el valor y la voluntad necesarios para llevar a cabo los cambios deseados.
-Se apasionado: Mostrar los sentimientos es una magnifica manera de conseguir lo que queremos en la vida. Confía en tu sabiduría interior, siempre que estés en conflicto, enfrentándote a una decisión difícil, o sin saber dónde ir para pedir ayuda, recuerda que todas las respuestas están muy dentro de ti. Somos criaturas sorprendentes con capacidades y profundidades a las que nunca solemos recurrir.
Celebra tu éxito, permítete ser feliz y descubre tus grandes valores; porque tú eres único grande y con un inmenso corazón nada ni nadie puede detenerte.
