El Duelo del Mayoral: Manuel Murotti
Nota del autor del blog:
Este poema es el clásico entre los clásicos, sobre todo la versión declamada por el Indio Duarte, me deleita escucharlo de cuando en vez, tiene un mensaje profundo y estremecedor, leánlo y disfruténlo:
¡qué cómo fue señora.....?
que como son las cosas cuando son del alma.
Ella era muy linda y él era muy hombre,
y yo la quería y ella me adoraba;
pero el hecho sombras se me interponía
y todas las noches junto a su ventana
fragantes manojos de rosas había
y rojos claveles y dalias de nácar.
Y cuando las sombras cubrían las cosas
y en el ancho cielo la luna brillaba,
de entre las palmeras brotaba su canto
y como una flecha a su casa llegaba.
/cómo la quería/ cómo le cantaba sus ansias de amores
y como vibraba con él su guitarra.
y yo tras las palmas con rabia le oía
y entre canto y canto colgaba una lágrima.
Lágrima de hombre, no crea otra cosa,
que los hombres lloran como las mujeres
porque tienen débil, como ellas el alma.
No puede evitarlos, la envidia es muy negra,
y la pena de amor es muy mala,
y cuando la sangre se enrabia en las venas
no hay quien pueda, señora, calmarla...
y una noche......lo que hacen los celos,
lo esperé, allá abajo, junto a la cañada;
retumbaba el trueno, llovía, y el río
igual que mis venas hinchado bajaba.
Al fin a lo lejos lo vi entre las sombras,
venía cantando su loca esperanza,
en el cinto colgaba el machete,
bajo el brazo la alegre guitarra.
Llegó hasta mi lado tranquilo, sereno,
me clavó en los ojos su fría mirada;
me dijo? me esperas?.... le dije - te espero
y no hablamos más, ni media palabra.
Que era bravo el hombre, cual los hombres machos
y los hombres machos, pelean, no hablan.
/cómo la quería/...el machete dijo
su amor y sus ansias, roncaba su pecho,
brillaban sus ojos, y entre golpe y golpe
ponía su alma....
No fue lucha de hombres, fue lucha de toros
eso bien lo sabe la vieja cañada,
pero más que el amor y el ensueño
pudieron la envidia y la rabia,
y al fin mi machete lo dejó tendido
sobre su guitarra....
No tema, señora, son cosas pasadas....
y todavía en el suelo me dijo llorando:
-/quiérela que es buena/.....
/quiérela .......como yo la he querido....
/quiérela....que es santa....
que aunque me muero.....
la llevo metida en el alma...
y tuve celos, señora, del que así me hablaba
y tuve celos de aquel que moría
y aún muriendo la amaba....
y la sangre cegó mis pupilas
y en la mano el machete temblóme con rabia
y lo hundí en su pecho con odio y con furia
y rasgue su carne buscándole el alma...
porque en mi alma se llevaba a mi hembra...
y ¡ yo no quería, que la llevara!.

hector santiago garcia castro dijo
buen contenido filosofico de los poemas que declama el indio duarte, quisiera que me los enviara todos, yo ya tengo los siguienes; para mi todas son madres, guapos, testamento gaucho, el duelo del mayoral, mama, cartas de muchos....saludos y gracias por enviarme los que me hacen falta.
30 Diciembre 2007 | 05:01 AM