Historia de Un Indio Contada por Él Mismo: El Indio Rómulo
Soy José Resurricción
y mi apelativo es Ramos
Toy pa servirle a mis amos
Con toda satijasción. A mi mamita endespués
Un día en que vido a mi taita,
Que taba tocando gaita
Y le convendría tal vez.
Yo no supe onde nací:
Pasque jue en Sutapelao,
Y en después que taba criao
Me trujeron pa Monguí. Mi taita le dijo "adios",
Ella se riyó con susto
Y como si jue si gusto
Se casaron ambos dos.
Mi agüelo era Luis Moncó,
Y dicen que era de Sora,
y mi mamita señora
Creigo que era de Sopó. La jamilia les rindió;
Pus tuvieron al contao,
A yo y mano Tanislao
Y a
Murieron en Usaquén
El año de la virgüela:
¡Ah! humanidá de mi agüela
Y de mi agüelo también. Luego mano Salvador,
Endespués
Más detrás mana Blasina
Y el Zute que jue el menor.
Mi taita era la verdá
Se vido muy atrasao,
Pa ver de dar el bocao
A toda su cristiandá. Y como eché a maliciar
que me taban persiguinedo,
Derecho sajé corriendo
Y a Velis juí a resollar.
Pero sabía trabajar
Porque era güen clarinero,
Y con un buen tamborero
Eso era de no vagar. Apenitas que llegué
Me juí de pronto al convento,
Y con el cura al momento
Mi trabajo contraté.
Y a la jiesta en Chiriví,
Del Señor Crucificao,
O la jiesta del Sagrao
En el pueblo de Monguí. Me pusieron a cargar
Las aguas pa la cocina,
A limpiar una letrina
A barrer y a desyerbar.
Que ya pa Viracachá
Que ya pa Leyva o pa Suta,
Ora las jiestas de Tuta,
Ora las de Tibaná.
Onde quera Valentín
Tocaba, ya se sabía.
Clarín de noche y de día
Sin que jaltara clarín. Endespués iba puel pan
A la tienda e misiá Pía,
Y con el cura salía
A jalta de sacristán.
Daban ganas de bailar
Cuando tocaba mi taita:
Hasta de Velís y Suaita
Lo mandaban a llevar. Asina serví al patrón
Dos años de correndilla
Hasta que una condenilla
Miso quer en tentación.
Pero endespués sucedió
Que echó a meterle al guarapo,
Y se puso que ni un sapo,
Endrópico (digo yo). La tal se llamaba Paz,
que comenzó con sus chanzas,
Y con risas y jreganzas
Que yo ya no podía más.
Y de esta cuenta, señor,
Dio en delicarse del todo,
Luego echó a dolerle un codo
Y el romatís lo jregó.
Y echó derecho a cuidarme,
A abrazarme y a besarme
y hasta un rial me regaló.
Cuando vido que crecí
Me rejiaba que ni un Cristo,
Y yo me puse temisto
Y del rancho me juyí. Se puso la tal mujer
Muchísimo de coqueta;
Yo le decía: "Tate queta
Porque lo pueden saber".
Tres días duré entre un maizal "
De mi padrino Juan Criollo,
Mascando mero cogollo,
Durmiendo entriun matorral. "Mira que no te chanciés
Onde mis amos nos vean,
Mira que la malicean
Eso sí, allá lo veras".
Y yo le volvia a dicir:
"Déjate de esa tu risa,
Mira que la china avisa";
Entón se echaba a reyir. ¿Si acatarán?" "Cómo no",
Entón me daban un codazo,
O me echaba to su brazo
Sobre el pescueso de yo.
Asina jué: mi patrón
Un día nos vido chanciándonos,
Todo jué vernos y echándonos
Y se acabó la junción. Después nos dieron jusil
Calzones y bayoneta,
Y un trocito de chaqueta
Que no tapaba el cuadril.
"José (me dijo) vení,
Decime por qué haces eso,
¿Con que abrazos de pescueso...?
Lárgate horita de aquí. Aprendimos a trotiar
De pa trás y de palante,
Y un día vino el comandante
Y a la marcha hizo tocar.
Yo dije: "mi amo dotor,
En eso no soy culpante,
De mancha soy inocente,
Se lo prometo señor." Yo me tercié mi morral
Y mientras salía la gente,
Pedí licencia al teniente
Y me juí a la calle rial.
Pero no me quiso ayir
Y me arrempujó pa juera,
Yo cogí mi maletera
Y me tuve que venir. Iba por satisjacer
Toito lo que debía
Un rial onde misiá Pía,
Un rial onde otra mujer.
La revolución jirvió
Y el alcalde con machete,
Me echó mano del gollete,
Y a la cárcel me embocó. Sietimedio a don Ramón,
Nueve a misiá Candelaria,
Cuatro a la niña Nazaria
Y se acabó la junción.
A yo y al viejo Manuel
Nos llevaron ajuntaos
Y allá en Tunja los soldaos
Nos metieron al cuartél. Luego onde mi amo Siquiel
Merqué medio de mistela;
Una mitá de panela
Y me juí para el cuartel.
Cuando la recluta entró
Me rasgaron mi sombrero
Y vino un cabo primero
Y al contao me motiló. En llegando el capitán
Me dió un planazo al contao
Pes pasqué me había tardao
Y porque era un haragán.
Ya echaron luego a enseñar
A todos los de mi tierra,
A caminar que ni en guerra
Con cachucha melitar. Me metió en la jormación
A punta de jurgonazos,
Y me dio tres calibrazos
Con mi mesmo canillón.
HISTORIA DE UN INDIO CONTADA POR EL MISMO
Autor: Dr. Antonio Morales.

gilberto neita dijo
la pesia rustica y tratandose del indio romulos es lo maximo
12 Agosto 2008 | 02:51 AM