Malhaya la Tarjeta: El Indio Rómulo
Nota del Autor del Blog:
Me jacto de tener una colección de al menos unas cien declamaciones rústicas/costumbristasdel Indio Rómulo, que como ya antes afirmé desde muy pequeño soy su ferviente admirador, me enorgullezco de tener muchisimas declamaciones en discos de 78, 45 y 33 1/3 r.p.m; amén de varios Poemas en CD, el texto de este poema no es muy conocido y quiero compartirlo con todos ustedes:
el hijo del rey Juan Carlos, el don Jelipe, y su novia.
Es un cristiano muy alto, como una vara de feria,
y la chata está gonita, delgaditica y risueña.
Hay jijuemil invitados a la misa y al festín
pero a yo se me figura que me saltaron a mí.
Todas las tardes pregunto si me ha llegao a la venta
una tarjeta que diga: “Díganle al Indio que venga”.
Pero no llega la carta ni tampoco la tarjeta
y es por eso que me paso triste y callado la jeta.
Yo pensaba que el Jelipe iba a llevar, pa’ mostrarlos,
unos indios, como hacía su antepasado don Carlos.
Carlos Quinto, me refiero, que jue rey de estas comarcas
antes de que aquí llegaran los políticos jerarcas.
Pero Jelipe y Letizia no se chantan en sus mentes
que también comen perdices los nativos boyacenses.
Pior pa’ellos, me repito, porque se pierden ahora
arepitas y mazorcas y un’olla de mazamorra
que iba a llevarles de Tuta de regalo este invitao
con cuchuco y espinazo y envuelto recalentao.
Vuelvo a mirar el buzón pa’ ver si llegó un expreso.
Pero, nanái, que no llega la invitación pal festejo.
Esperaré dos días más para no meter las patas
y, si no llega, devuelvo la ruana y las alpargatas
y los calzones de dril que iba a estrenar en la boda.
Yo iba a dir muy elegante: ¡don Jelipe es quien se soba!
No pierdo las esperanzas. Con permiso, sumercé,
que a lo mejor sí me invitan: voy a mirar mi Internet.
