La Salvaje Esperanza: Gonzalo Arango
Eramos dioses y nos volvieron esclavos.
Eramos hijos del Sol y nos consolaron con medallas de lata.
Eramos poetas y nos pusieron a recitar oraciones pordioseras.
Eramos felices y nos civilizaron.
Quién refrescará la memoria de la tribu.
Quién revivirá nuestros dioses.
Que la salvaje esperanza sea siempre tuya,
querida alma inamansable.


Annabell dijo
Esas palabras para tí, me reconfortaron el alma
ámate
ámate
eres luz para los demás
se ha desvirtuado el amor así mismo de maneras mezquinas... hoy en día es raro escuchar a alguien amarse de esa manera y con tanta esperanza.
Me encanta este poema de Arango y me lo llevo para mi blog
besos
15 Noviembre 2009 | 02:34 AM