Acertijo: El señor Monk y la copa de veneno
Nota del autor del blog:
A partir de la fecha crearé y plantearé acertijos donde el protagonista principal será el archire-conocido maniático-compulsivo pero al mismo tiempo genial detective Adrián Monk y todos sus amigos; a continuación expongo el primer problema que es de fácil solución a pesar de lo enrevesado que parece:
El señor Monk y La copa de Veneno…….
En cierta ocasión, el famoso detective privado Adrián Monk, fue requerido como asesor externo para dilucidar un misterioso y enigmático asesinato ocurrido en el trascurso de una concurridísima fiesta en donde hizo presencia el Alcalde y todo su séquito hasta las estrellas del espectáculo más rutilantes
Cuando Monk llegó a la escena del crimen en compañía de su fiel asistente Sharona Fleming, fue recibido por el teniente Randy Disher el cual con el semblante sombrío lo puso al corriente de lo poco que sabia del caso; al parecer el asesino colocó un potente y letal veneno en la última copa de la que bebió el occiso que desgraciadamente era el mejor amigo del Alcalde, con el caos y la confusión que se causó por su repentina muerte, nadie podía asegurar cuál era la trágica copa y era vital hallarla por la posibilidad que pudieran hallarse las huellas dactilares del criminal.
Mientras Disher le narraba a Monk los antecedentes a su llegada, él inadvertidamente sin poder controlar su compulsión con una sola mirada contó las copas y se puso a ordenarlas en un cuadrado armonioso, advirtiendo que sobraba una copa cosa que le molestó profundamente al no poderle hallar un lugar entre las otras, esa copa aunque era exactamente igual a las otras cientos de copas no encajaba entre el grupo ordenado por Monk y esto lo perturbó bastante.
Entonces apareció muy preocupado el Capitán Leland Stottlemeyer que presionado por el Alcalde para encontrar al asesino de su amigo y por el escándalo propiciado por los periodistas de
Cuando se dirigió a Monk para pedir su consejo, Adrián aprovechando para deshacerse de la molesta copa que tanto lo irritaba y mortificaba le dijo escuetamente:
-Capitán Stottlemeyer tenga la amabilidad de llevar esta copa a analizar de inmediato.
-Pero así desperdiciaremos un análisis –replicó expectante el capitán.
-Le puedo asegurar capitán Stottlemeyer que no haremos ni uno menos ni uno más de los análisis de los que hay que hacer.
-Aun dudando un poco el Capitán agarro fuertemente por los hombros a Monk y mirándolo con gesto severo le pregunto:
-¿Me lo juras Monk? El alcalde me tiene entre ojos y mi carrera en la policía hoy más que nunca está en peligro…
-Se lo juro por el alma de mi querida esposa Trudy, es más le aseguro Capitán que analizando exactamente ocho copas sabremos cual es la que contiene los restos del veneno y contando con suerte talvez hallemos en ella las huellas del asesino-le respondió Monk.
Mientras todos en el gran salón en silencio, aburridos y con caras largas esperaban mientras se hacían los análisis, Monk siguió ordenando todo lo que a su entender parecía desordenado…..
Cuatro horas más tarde y ocho análisis después el capitán regresó con la copa envenenada en su mano, con una sonrisa de oreja a oreja y con un brillo extraño en sus ojos, se acercó a un hombre y luego de decirle que estaba arrestado por asesinato en primer grado, poniéndole las esposas le leyó sus derechos:
-Tiene derecho a guardar silencio
-Todo lo que diga o haga puede ser usado en su contra.
-Tiene derecho a un abogado
-Tiene derecho a hacer una llamada telefónica.
-etcétera, etcétera.
Como era de esperar Sharona, el Teniente Disher, el Capitán Stottlemeyer y hasta el mismísimo Alcalde en persona estaban bastante sorprendidos y admirados de las increíbles dotes deductivas de Monk que seguía embelesado ordenando platos, tazas, bandejas, cubiertos, tenedores, palillos, sobre la gran mesa…
Sabiendo que sobre la gran mesa había entre 100 y 200 copas, oculto en un rincón para evitar que Monk lo acosara con sus insufribles manías, el psiquiatra del señor Monk que habiendo asistido a la reunión casi de incógnito y se había dado cuenta de todo lo acaecido, el Dr. Charles Kroger meditaba de esta forma;
-¿Cómo pudo Adrián con solo ocho pruebas encontrar la copa que mató al amigo del Alcalde?
Y lo que era más sorprendente pensaba mientras movía la cabeza dudando de su propia cordura:
-¿Cuántas copas había exactamente al inicio de la investigación para que el primer análisis se pudiera hacer con cualquiera de ellas?
Espero puedan dar solución a este sencillo acertijo que es el primero de muchos que tengo proyectados a futuro ambientar y adaptar en historias con el señor Monk que sobra decir es bastante astuto, suspicaz y lógico, amén de ser muy inteligente.
Historia creada, adaptada y ambientada por: Eliseo Jiménez jr (ciudadanodelmundo)

Hercules Poirot dijo
Amigo mio la copa ya la tenia en la mano el señor Monk,era la que no encajaba con las otras,pudo haber elegido la cantidad de pruebas que hubiese querido,muy astuto el señor Monk
19 Noviembre 2008 | 07:33 PM