Ahhh lo bueno de tener una mente agil: Rápido para las respuestas
Un muchacho trabajaba en Bogotá en la sección verduras de un supermercado.
Un día llegó un señor de traje y corbata y le pidió media lechuga.
El muchacho le dijo que esperara un momento porque tenía que consultar con el jefe.
Cuando llegó a la oficina del jefe, le dijo:
─Jefe, me llegó un viejo pendejo marica que me pidió media lechuga, y….
En ese momento de su explicación se dio cuenta de que el señor estaba detrás de él, y enseguida agregó:
─… y este caballero ofrece comprar la otra mitad, dijo, señalando al señor.
El jefe consintió la operación. El muchacho vendió la media lechuga, y entonces el jefe lo llamó a su oficina y le dijo:
─Me di cuenta de que casi te metes en tremendo lío con ese señor, pero pensaste muy rápido y reaccionaste enseguida y muy bien, y eso nos gusta acá.
¿De dónde eres?
─De Medellín, contestó el muchacho.
─Ah, ¿sí? ¿Y por qué te viniste para acá?
─Porque en Medellín hay solamente vagamundas, putas y jugadores de fútbol.
─¡Mucho cuidado, muchacho, porque mi esposa es de Medellín!
─¿¡No me diga!? ¿Qué coincidencia ¿Y en qué equipo jugaba ella?
