En todo el mundo no hay nadie como yo.
Soy dueño de mi cuerpo, mis pensamientos, mis ideas; me pertenecen las imágenes que ven mis ojos y tengo que saber escogerlas.
Poseo mis propias fantasías, mis sueños, esperanzas y miedos.
Dado que soy dueño de mí mismo, tengo que conocerme íntimamente.Hay aspectos de mí que me confunden, otros que desconozco.
Sin embargo. esté o no de acuerdo con todo lo que soy, esto es auténtico y representa el momento en el que vivo.
Me amo, me cultivo, me consiento y me felicito,para amarme, tengo que ser yo mismo, amarme con mis virtudes y mis defectos, mi pasado, mis éxitos y mis fracasos.
Descubro mis capacidades, mis valores, transformo mis defectos en cualídades, lucho por mejorar.
Para cultivarme, me señalo un plan de estudios, de lectura, de conocimientos que me ayuden a superar, de amigos que sean impulso y soporte de mi superación.
Me alejo de todo ser, hecho, o acto que pueda lesionarme.
Para consentirme me premio de pensamiento y obra porque estoy en el camino de la superación.
Me hago un regalo.Me miro al espejo y le hablo a ese amigo maravilloso y perfecto que siempre confía en mí.
Y me felicito porque, Bueno soy estupendo! Me amo!
Gustavo Mendoza Tlacomulco dijo
El mundo puede que no llegue a su fin en este siglo, pero si la humanidad. Si continuamos alimentandonos con ideas negativas, ideas que infunden temor, odio, indiferencia, ingratitud y sobre todo, si seguimos creyendo en supersticiones, el hombre acabara con el hombre y al hacerlo acabará con la vida de las distintas especies que nos rodean.
Las religiones desde hace mucho tiempo conocian un gran secreto: tú atraes por medio de tu mente todo lo que piensas o deseas. Si un día en tu vida decides formar una familia, seguro que ese día llegará a tu vida y conseguiras lo que anhelas, si un día guardaste odio en tu corazón hacia una determinada persona, seguro que a esa persona, algún día le ocurrira algo malo o sencillamente cuando te la encuentres te cobraras lo que te hizo en el pasado. En una gran medida el propósito de una religión debería consistir en que tengas ideas buenas, ideas positivas y que elimines de tus pensamientos las ideas de odio y sufrimiento, eso se debe a que hace muchísimo tiempo las religiones sabían que una persona puede ser capaz de atraer todo lo que piensa, y si sus pesnamientos son positivos atraera para si misma cosas buenas y si sus ideas son negativas, atraerá enfermedades y muchos males más para si mismo.
Por el momento, a las religiones se les ha olvidado su verdadero propósito, que es el de incentivar o fomentar en cada ser humano ideas de bondad, y lo que ha hecho es fomentar ideas de odio hacia otras personas que tienen una religión distinta o que carecen de ella. Si algún día una destrucción total de la humanidad (Armagedon) llega acaecer, será porque no fuimos capaces de cambiar nuestra mentalidad por una que fuera más optimista y sólo nos llenamos de ideas de odio y destrucción. No olvidemos nunca que nuestros pensamientos se convierten en palabras, nuestras palabras se convierten en acciones, nuestras acciones se convierten en hábitos y los hábitos que tenemos, forjan nuestro carácter.
Un saludo a todos y cambiemos nuestra forma de pensar, por ideas más optimistas.
8 Junio 2010 | 06:08 AM